Si supieras que el frío de mi cama, ese que vuelve cuando no estás, congela mis sueños y hasta mi corazón.
Si lo supieras…, vendrías a abrigarme con tu cuerpo. Y a darme ese calor que desprenden tus caricias cuando hacemos el amor.

                Javi A.

Quisiera llenar tus sueños con mis caricias, hacerte feliz mientras duermes y quedarme mirando como tonto, la dulzura de tu belleza…, eternamente.

                                                   Javi A.

Y llevé mis pasos a lugares donde la historia ya había pasado, descubrí entre sus calles un nuevo aroma para mis sentidos. Aún recuerdo el sonido de un violín en la lejania, inundando todo el espacio con su melodía, mientras mis ojos se llenaban de la belleza que me rodeaba.
Caminé sin rumbo, durante horas, por el laberinto de callejuelas y avenidas, observando cada detalle y mirando al cielo también, para descubrir detalles que normalmente pasan desapercibidos.
Todo lo que viví, quedó en mi retina grabado…, su olor, sus matices, su encanto, su esplendor y en ocasiones cierro mis ojos para volver.
Pasear a la orilla del Sena, por sus empedrados muelles, donde antaño se vivia el ajetreo de una ciudad en todo su esplendor y barcos de madera descargaban sus mercancias…, hoy son lugares para pensar, para soñar, para recordar, para vivirlos intensamente.
Cruzar sus puentes con mercadillos, donde podrás encontrar la más variopinta gama de artículos, algunos sorprendentes y curiosos, por cierto! 
El tiempo no cuenta en lugares como este, las horas se pierden sin darte cuenta ante la gran oferta que se presenta siempre frente a ti,
Parques majestuosos, donde el pasado fué testigo de reales paseos y hoy son tuyos. Comercios que guardan el encanto de los años, junto con sus gentes, que siempre te reciben con una sonrisa.
Son muchos los atractivos que te atraen con su magia, hechizandote, transportandote en su devenir por el tiempo, haciendo de cada instante un momento especial.
Catedrales, basilicas, monumentos, museos, barrios pintorescos, hasta el metro es digno de ver,  pero sin duda aquel que más impresiona por su majestuosidad es la Torre Eiffel. A medida que te acercas a ella te das cuenta del porque de su fama, desde abajo te asombra su grandeza y llegando arriba, de verdad que te sientes pequeño, diminuto en un mundo de gigantes.
Así es Paris, asi lo recuerdo cuando me entra la nostalgia y me quedo pensando, que si fué tan especial y tan dulce su recuerdo, que no será cuando todo ello, de nuevo lo comparta, pero contigo mi amor.

                                                         Javi A.

Palabras contra el silencio

Podría hacer del deseo un verso
para regalarte con el un sueño,
crear poemas nacidos de tus penas
y secar tus lágrimas con ellos.

Componer un romance si te place
que para soñar una noche te alcance,
llenar tu vida de lindas estrofas
que leyéndolas en tu alma recojas.

Probar hoy mismo con un soneto
y que todo en él sea perfecto,
quizás aventurarme con una rima
que te haga dormir tranquila.

Pero no me pidas que me calle
todo lo que nace aquí dentro,
porque moriría antes…
que enmudecer lo que por ti siento.

Javi A.

Yo solo quiero un amor sincero, uno de esos que te llenan de «te quieros» en cualquier momento, de los que te miran a los ojos sin complejos ni miedos. Deseo todo aquello que siento en mis sueños cuando lo invento, eso que cualquiera añora en lo más profundo de sus sentimientos y no duda en entregarlo si llegara el momento.
Que me cubran de caricias cuando me abrazo a su cuerpo, mientras me mira con la ilusión de quién ama y se queda esa mirada perdida en el tiempo.
Solo anhelo que me coja de la mano mientras con ella paseo o agarrar su cintura para llenarle el cuello de besos, dejando impregnado mi olor en su piel y que sienta mi presencia aunque yo no este.
Deseo que me mimen como a un niño de vez en cuando y jugar a serlo, en esos ratos que a solas nos tenemos. Que me haga el amor mientras yo enciendo su deseo y acabemos los dos apagando ese incendio.
Me encantaría que mis sueños fueran los suyos y vivirlos juntos intensamente día a día, enojarnos de vez en cuando para darle emoción y algún sentido a nuestras relación, esperando con ansias el momento de la reconciliación.
Que sus locuras me hagan reír a carcajadas, que acabemos la noche con una guerra de almohadas o corriendo desnudos por la casa.
Me pierdo si un día cualquiera, acurrucados en el sofá, me besa y siento en sus labios, ese cariño que su dulzura me deja ver a diario.
O presentir sus manos mientras duermo, que me plante sus caricias en mis sueños y me de un beso de regalo.
Yo solo quiero sentir que tengo valor para ti, que me hagas saber que soy especial en tu vida y que tu amor sea la mayor ilusión, por la cual luchas a diario…, porque yo también soy humano y me gusta que me quieran sin dudarlo.

                      Javi A.