Regálame el tiempo que perdí buscándote en cada noche que no te encontré. Dame el aire que necesito para respirar y deja que un susurro tuyo acaricie suavemente mi vida, para saciarme de ti mientras aspiro de tu esencia y te siento entre mis venas recorriendo mi cuerpo, como la sangre que viaja por ellas y al verte se altera.
Obligame a mirarte de frente, para nunca de vista perderte.
Y aunque caminara a tu lado, no me sueltes nunca la mano, déjala prendida de por vida a tu corazón, para sujetar este amor que pesa tanto sin poder rozar tus labios.
Cuenta conmigo los minutos que del tiempo se van descolgando mientras recogemos algunos, que perdidos, el viento se había ido llevando a la morada del olvido.
Y guardemos su latido junto al nuestro para así darles sentido.
Acompáñame en mi viaje sin preguntas y deja vacío tu equipaje de respuestas.
Llenémonos con palabras nuevas y arranquemos las etiquetas de la prisa, para así posar tiernamente nuestras vidas, en aquellas estaciones donde reine la alegría y pasar de largo de las que viva la desdicha.
Entrégame tu vida y te regalare la mía sin dudar.
Solo así te pudiera dar aquello que anhelas en tu soñar, pues si la tuviera, de ella habré de cuidar como si la mía fuera.
Y si mimarla cada anochecer entre suspiros con el sabor de tus labios pudiera, seria todo mi placer cubierto con tus ganas y mi dicha al unísono completada.
Recuérdame cada día el porqué de este amor y yo te responderé con un ¨te quiero¨ que se te clavará en el corazón, deshojando con su palpitar en cada amanecer, los motivos de lo que dice mi mirada cuando en tus ojos se planta.
Y descifraré en tu sonrisa el placer inmenso de tenerte a mi abrazada, mientras despiertas al alba de los sueños que te atan a mi alma y te nutres de mi amor para sentirte cada día más amada.

                                            Javi A.

Me voy a querer sin prisas…, a sorbitos!.
De esos que te dejan pegado en los labios el sabor de lo prohibido.
Y me voy a beber el néctar de la vida, con la paciencia de quien se sabe vivido.
Sin pausa pero sin prisa.
Recogiendo el aire a puñados y guardándomelo en los bolsillos.
Colgándome del cuello los días, por si acaso los necesito.
Desnudando cada noche los sueños, para que no me pille el amanecer vestido.
Y caminando firme por las huellas, que aún no se han pisado en ningún camino
Y en el silencio del bullicio, gritaré desde dentro mi alegría.
Que se sientan bien fuerte mis latidos y llegue su sonido a quien quiera un poco de vida.
Me voy a querer tanto y tan bonito, que si te acercas a mi lado, no puedo prometer que no te quiera un poquito.

               Javi A. 

El refugio

Escucho desde el escaparate del mundo el crepitar de las gotas de lluvia en el cristal.
Mientras, mi mente busca tu imagen para lanzarme a la aventura de encontrar, fantasías que me descubran tus secretos y tus deseos más profundos.
Y así acercarme más a ti.
Me amparo en el aroma que deja la humedad en la tierra, envolviéndome con su manto para saciarme de tu aliento. Y de tu respiración, que suena a ternura cuando llega a mí.
Te busco entre suspiros que acaparan los tic tac inagotables del reloj y a veces no te encuentro.
Te pierdo entre el silencio que grita tu ausencia, mientras se muere mi paciencia cada día un poco más.
Como puede nadie olvidar lo que nunca tocó, ni sentir lo que jamás tuvo?
El ardiente anhelo que va quemando por dentro, mientras luchas por alcanzar el momento en que rozar puedas, la fragancia incierta de aquello llamado amor.
Te guardas lo sueños entre los pliegues de la almohada, escondiéndolos dulcemente.
Para un amanecer cualquiera, buscarlos con sus primeras luces y entre los besos robados hacerlos realidad.
Todo huele a ti en el frío vacío de los huecos que no llenas. Y la ansiedad aprieta soportando la nostalgia por el deseo ausente, que entre tus brazos hiere cuando no son verdad.
Un corazón no miente, si su latir es fuerte al cerrar los ojos.
Y en la mente, tu mirada emerge para colmar los sentimientos descifrando su sentir.
Es entonces cuando acuden a la cita los recuerdos de los recuerdos imaginados.
Porque eso son, hasta que despierten los sueños y nuestras huellas caminen a la par.
Procuro no tropezar con la melancolía al mirar hacia el horizonte y salir indemne de la batalla diaria por ti. Pues al final de la misma con arrojo y valentía será vencida no solo la distancia, también los miedos.
Y solo habrá un ganador: el amor.

                                                 Javi A.

Alguien me dijo hace mucho tiempo…¨que para ser imprescindible, hay que ser diferente¨.
No sé si tuviera razón esa persona al pronunciar aquellas palabras. Pero sé que entonces me di cuenta, que ser yo mismo, ya era ser diferente a los demás.

Javi A

No permitas que la vida se te escape de entre los dedos, como lo hace la arena del desierto.
Construye con sus granos los cimientos que sustenten los más bellos sentimientos.
Y no te olvides nunca. Que los sueños se consiguen si crees en ellos.

                                                Javi A.