No importan los millones de flores que haya alrededor. Lo que le hace especial a esa flor, es que yo no veo otra!.
Javi A.
Hoy entras a un mundo creado para ti, para tus sueños y tus inquietudes. Donde el paseo mas reconfortante se une al placer de la lectura y los sentidos. Aquí solo pretendo dar a quien desee recibir, un trocito de mi y mucho de lo que llevo dentro. Atrévete y pasea por mi mundo.
No importan los millones de flores que haya alrededor. Lo que le hace especial a esa flor, es que yo no veo otra!.
Javi A.
Aquella ultima noche del año mientras iba paseando, me encontré con la luna…
Paré mis pasos…, la miré!.
Y me quedé con ella hablando de ti un buen rato.
Javi A.
Solo necesitaba la profundidad de un océano de color verde para naufragar.
Navegar a la deriva hasta perderse. Y no desear otra cosa que hundirse en el, para morir sin remedio en el abismo impenetrable de su ser.
Javi A.
Se pasaba las noches robando para ella estrellas. Dejando hueco el cielo y a la luna huérfana.
Pero nunca eran suficientes. No había luz en su regazo que iluminara tanta belleza eternamente.
Era tanto el amor que en su corazón habitaba, que no se daba cuenta mientras las robaba de la oscuridad que a su vez creaba.
Y cuando ya no hubo más que un cielo negro. Cuando ya no hubo ni al alba luceros.
Se alejó con la luz entre sus manos para iluminar otros cielos. Dejando entre sollozos a luna y un corazón roto en su reflejo.

Javi A.
Aprendí con los años, a guardar dentro de mi corazón los bellos momentos que me regalaba la vida. A valorar cada instante que transformaba como por arte de magia, un sueño en una realidad.
Y busqué modos de perpetuar cada uno de ellos, en algún lugar más allá de mis recuerdos para jamás olvidarlos.
Exploré maneras de que nadie pudiera robármelos.
Que todas aquellas personas que yo quisiera los pudieran encontrar y si lo deseaban, llevarse parte de ellos. Pero sin vaciar nunca ese lugar.
Aprendí con la experiencia que te da la vida a encontrar las palabras justas para poderlo explicar. Las que yo pienso, son las adecuadas y reflejan sin miedos, el sentir de unos sueños que apretaban aquí dentro ya!.
Y sin mucho que perder, me puse a escribir desde mi corazón hasta el papel. Sin filtros ni mentiras, sin miedos ni temores que pudieran empañar lo que sentía de verdad.
Y ahí me di cuenta, que sin ser ni escritor, ni poeta, te puedes entregar y dejar un recuerdo en la vida que nadie podrá ya borrar.
Y ya para terminar.
Quiero que sepas que tengo guardados todos…, todos ellos en un mágico lugar que solo tu, si abres la mente y tu corazón, podrás encontrar.

Javi A.
Y se quedaron mis dedos marcados en tu piel para siempre.
Tatuados de forma permanente en el indudable deseo de pertenecerte. Mientras, ardían a fuego lento, calentando cada instante de nuestro tiempo. Aprendiendo el truco en cada roce que nos enseñara a sofocar esos incendios.
Javi A.
Me dejé por la vida engañar antes incluso de haber vivido.
Nunca se me ocurrió preguntar.
Y hoy, me paro a reflexionar.
Miro mis manos que se llenaron de ellos y que tan fácil se me escurrieron entre los dedos y le pregunto sin dudar…
¿De que´están hechos los sueños?.., de que material se crearon y porque es tan etéreo?.
Porque caducan tan pronto y se volatilizan como por arte de magia, sin darnos tiempo siquiera a degustar, la dulzura que se sospecha llevan impregnada.
Que se supone que son?.
Si llegan de la nada!.
Si no pagamos por ellos ni dejamos a cambio nada. Al menos en su llegada.
Porque a medida que crecen y empiezan a respirar, a vivir en nuestras almas, es entonces cuando empiezan a cobrar cada segundo, cada mirada, cada palabra. Cada paso que nos esforzamos por dar para alcanzar la meta soñada.
Y nos pasan la cuenta sin miramientos, sin dejar por cobrar absolutamente nada. Importándoles bien poco si se hicieron realidad o se perdieron en la niebla de alguna triste mañana.
O si se escurrieron, como a mi, de entre los dedos. Y al caerse se impregnaron en algún papel con la tinta de mi alma.
Respondeme por favor, si tu lo supieras. Me dirías para calmar este dolor. De que están hechos los sueños?

Javi A.
Y me perdí en la dulzura de un momento, que de tan increíble, se me antojó perfecto.
Paré para ti y para mi el tiempo.
Lo agarré tan fuerte que se quedó perplejo y aproveché ese instante para que se quedara grabado en los sueños.
No perdí ni siquiera un segundo y entre mis brazos puse tu cuerpo. Lo abracé con ese cariño de quien se sabe amado hasta los huesos y te di el calor que se necesita cuando el frío asoma en invierno.
Apenas pasaron minutos, que horas parecieron.
Y nos quedamos dormidos como dos niños que se sienten a gusto mientras les cuentan un cuento.
Y ya no pensamos en buscarnos entre los sueños, porque estamos tan juntos, que soñamos lo mismo sobre la almohada de los deseos.
Y nos rendimos al hecho de abrazar nuestro amor entre miles de besos.
Javi A.
Disfrutar de los buenos momentos, es privilegio de quien sabe encontrarlos.
Javi A.
Borremos los pasados que pasaron sin pena ni gloria.
Quitemos del camino las huellas que no dejaron huella.
Que se esfumen los vacíos que no llenaron huecos.
Tachemos las palabras mudas, aquellas que nada dijeron.
Que se desvanezcan también aquellos fríos recuerdos, los que jamas dejaron de ser invierno.
Deshagamos los nudos que siendo mentira, creímos que nos oprimieron.
Corrijamos los nuevos deseos. Démosles unas metas acordes a nuestros sueños.
Escribamos nuestra propia historia dándole sentido a lo que creemos.
Javi A.