No importa lo oscuro que el corazón se sienta dentro de ti. Siempre habrá una luz que le de el calor suficiente para seguir latiendo.
Javi A.
Hoy entras a un mundo creado para ti, para tus sueños y tus inquietudes. Donde el paseo mas reconfortante se une al placer de la lectura y los sentidos. Aquí solo pretendo dar a quien desee recibir, un trocito de mi y mucho de lo que llevo dentro. Atrévete y pasea por mi mundo.
No importa lo oscuro que el corazón se sienta dentro de ti. Siempre habrá una luz que le de el calor suficiente para seguir latiendo.
Javi A.
Quiero oler tu pelo y mirarte muy de cerca mientras duermes a mi lado. Observar tus hombros y recorrer tu espalda desnuda con mis ojos hasta que se pierdan en el infinito de tu cuerpo.
Anhelo conocer lo que se siente al tenerte cerca. Tan cerca, que el calor de tu piel se cuele por los poros de la mía. Que su suave terciopelo sea caricia viva en la punta de mis dedos.
El deseo se vuelve más fuerte cuando te sueño. Cuando imagino en mis labios el dulce sabor de tus besos y en mis manos la provocación que transmite tu cuerpo.
Y es entonces cuando vibra mi alma!. Cuando mi corazón te llama!.
Cuando todo mi cuerpo te reclama y encuentro mi nombre en los suspiros de tu voz, amándome sin pausa.

Javi A.
Por mucho que mires hacia el horizonte…
Por más que fuerces la vista…
A pesar de la claridad…
Con todos los sentidos puestos…
Por más que exprimas al corazón…
Debes aprender a mirar dentro de ti…
Javi A.
Llenar una vida con palabras huecas, tan solo te deja oír el eco vacío de las mismas.
Por eso yo las prefiero llenas.
Javi A.
No dejaré de ser quien soy porque el mundo lo quiera.
No permitiré sembrar en mi alma frutos que mi vida no desea.
No lo haré!!!.
Viviré aprendiendo para dar siempre lo mejor de mi a quien lo merezca.
Mirando hacía el futuro con nostalgia de un pasado que ya se fue y no volverá.
Seré aprendiz de todo para nunca saber nada de nada y entender a quien su belleza me ofrezca.
No quiero postizos que escondan la luz, ni sombras que no dejen pasar el sol.
Solo deseo algo tan simple, que por eso es tan difícil….., ser yo!.
Nunca dejes de ser tu!
Javi A.
Y las estrellas de repente se llenaron de ti una noche de primavera.
Se volvieron luz en mi oscuridad y fuerza para mi corazón.
Me dejé llevar por la vida a la deriva y cada madrugada te buscaba sin cesar, en todos aquellos lugares que jamás de mi memoria se irán.
Me quede sentado esperando que amaneciera y nunca más volvió a salir el sol.
Un día dejaré de contar esas pequeñas luces blancas en el firmamento y llenaré con nuevos sueños donde siempre estarás…, mi tiempo.
Y tu me acompañaras, aunque solo sea en mi pensamiento.
Javi A.
Una leve brizna de soledad roza mi alma cuando te pienso, envolviendo con su verdad mis sueños, desahogando con ello la ansiedad de buscarte en cada mirada y prolongándose con ello este sufrimiento, está agonía que es alegría disfrazada de invierno.
Me entregó sin dudarlo a su juego de acaparar cada minuto de mis días… y por un instante dejar el reloj en blanco.
En ese espacio de tiempo es donde respiro, donde miro de nuevo al cielo y el azul de su inmensidad me embriaga como el aroma de un campo en primavera.
Se hacen en ocasiones eternos, largos y tediosos, sin otro aliciente que el del recuerdo.
En otros momentos son dulces y tiernos, llenos de desasosiego e imágenes, que en mi pensamiento son el deseo de todo lo que siento.
Así van pasando las agujas del reloj por mi tiempo, arrastrando con su paso lo que llevo dentro y enseñándome a sumar mientras sueño.
La vida se trata de ir sumando instantes, de alargar los pasos para encontrarse, de no dejarse vencer. De resistir y luchar por lo que crees, por lo que sientes, por lo que amas.
Javi A.
Tantas horas en la oscuridad de mi almohada, cayéndose los minutos uno a uno de la cama.
Entregando en cada suspiro un poquito de mi alma. Destapando la esencia que los sueños cuando no duermes, te atrapa.
Que desespero en el intento de calmar esta calma y dejar que mi cuerpo descanse de este insomnio que al pensarte me atrapa.
En la penumbra de mis sabanas te espero cada madrugada.
Y a pesar del intento de llevarte conmigo a soñar entregándonos cuerpo y alma. Siempre se escapa algo de este amor, entre las horas vacías y las rendijas que deja tu ausencia cada noche en mi cama.
Javi A.
Tu eres fuego ardiente en la hoguera de mi vida.
Yo…, llama donde arder contigo por siempre.
Seremos cenizas algún día, rescoldo de un amor que arde en armonía para derretir este deseo que vive por dentro y nadie jamás supo como quemar.
Tu rojo, yo azul.
Tu tierra, yo cielo.
Tu aire, yo agua.
Tu día, yo noche.
Tu luna, yo sol.
Y en la ardiente llama que nos consume…, los dos puro amor!.
Javi A.
Es constante el palpitar de mis sentidos cuando me entretengo en tus caderas. Un flujo imperceptible de argumentos se vuelcan en mí mente y la imaginación corre a raudales por las curvas que delinean el aroma de tu piel…, atrayéndome como las abejas a la miel.
Es como el fruto prohibido que anhelan aquellos que no pueden tenerte.
El exuberante deleite que al perderme entre tus abruptos atributos crece y crece, endulzando la vista hasta dejar de verte.
Y entonces sentirte!. Traerte!. Tenerte!.
Que fácil es hacerte del todo mía y calmar estas ganas. Amanecer entre tus dedos que te piden a gritos ese calor que nace de tus entrañas y llegar al paraíso para quedarme eternamente hasta quitarlas.
Beber del fondo del pozo de tus deseos. Conocer lo dulce que brota de tus sueños cuando me llamas y caer hasta el abismo sin pensar en nada.
Y de repente todo cambia!. Todo se vuelve nada!.
Nace una luz que ilumina el alba y un vacío me aplasta. Un vacío que espero llenar cuando vuelva la madrugada.

Javi A.