Y cuando se te acaban los sueños…, qué?
A qué te sujetas para no caer?
Dónde te apoyas?
A dónde vas para seguir creyendo?
Qué haces con la oscuridad cuando cierras los ojos?
Quién te empuja hacia adelante?
Con qué llenas ese vacío?

Cuando se te acaban los sueños…, se te acaba la vida!.

            Javi A.

Llegan susurros de madrugada. Ecos cubiertos de nostalgia que penetran lentamente hasta el alma.
Se van posando suavemente sobre la almohada, a la par que los sueños con sus palabras se embriagan.
Resuenan sin parar, como el incansable «tic tac» del tiempo. Martillean sin piedad donde más duele, como el martillo sobre el metal del herrero, forjando con ello el sentimiento hasta moldearlo y endurecerlo.
Y en esa maravillosa tortura que trae el viento, repitiendo sin cesar las voces del recuerdo, se acomoda la soledad para arroparte el sueño.

         Javi A.

Pega tu amor a mi pecho, acomodalo sin miedo. Que tus sentidos se fusionen con mis latidos y tu piel recoja todo este cariño.
Llévame contigo a tus sueños a medida que vayan naciendo. Que mis brazos sean tu refugio cada madrugada y al despertar…, vea todo ese amor en tu mirada.

                                        Javi A.

Deshojé margaritas hasta cubrir de pétalos mis pies sin recibir las respuestas que deseaba obtener.
Escuché el rumor del viento golpeando en mi ventana, por si traía algún mensaje que le diera vida a mi alma.
Atravesé miles de sueños, buscando uno donde pudiera encontrar el ansiado descanso a este deambular errante por mis pensamientos.
Emborroné incontables papeles en blanco, esperando hallar consuelo en las palabras que mi corazón celosamente guardaba.
Busqué en la devastadora soledad el refugio donde calmar está cruel ansiedad, sin encontrar sosiego ni serenidad donde poder descansar.
Encaminé mis pasos hacia nuevos horizontes, marcando mis huellas al caminar, sin sospechar que no echaría la vista atrás, ni que por ellas volvería a pasar.
Y me rendí…!
Me harté de silencio y oscuridad, de promesas vacías y palabras que no suenan a verdad. Me cansé de esperar sueños que nunca habrían de llegar. De sacrificar una vida mientras me asfixiaba el tiempo sin piedad
Y hoy…!. Hoy solo quiero respirar!.

          Javi A

En la infinita esencia que emana de mi alma, se encuentra la palabra exacta donde buscar mi verdad. Allí se une todo aquello por lo que soñar mientras la vida pasa. Mientras el tiempo clama a gritos despertar, ahogando su presencia en letras…, que eternas se harán cuando alcancen un corazón que las quiera acurrucar.

                                                Javi A.

He escrito palabras en el cielo que aprendieron solas a volar. Palabras que surgieron de entre mis dedos sin haberlas llamado, empapando las nubes con la sangre de mi corazón. Tiñendo de rojo los atardeceres mientras partía el sol hacia lugares por mi desconocidos, donde su luz pudiera descansar.
Y al descender por el horizonte, perdiéndose entre el cielo y el mar, se dejaron por el arrastrar, acompañándolo en su viaje sin final.
Y volaron como pluma errante mecida por la brisa otoñal, descendiendo una tras otra a capricho del viento que juega con los sueños, repartiendo sentimientos al azar.

            Javi A.

Camina sin miedo a través de la lluvia dejando que la vida te empape con su fuerza. Contágiate de ella para luchar contra la adversidad y que nadie te diga que no te puedes mojar.
Deshazte de aquello que te frena para seguir adelante y por muy fuerte que sea la tormenta, aprieta los dientes y sigue caminando.
No olvides nunca que las gotas son solo agua que cuando salga el sol se secaran.

           Javi A.

Paso el tiempo leyéndote en silencio, descifrando la trama que esconde tu cuerpo…, línea a línea, verso a verso.
Así transcurren las horas cuando te cuelas en mi pensamiento.
Me quedó inmóvil observándote!. Imaginando miles de sueños a la vez mientras transcurren las páginas que me desvelan tus argumentos.
Aprendo de que estas hecha respirando de tus inquietudes, empapándome de tus anhelos, degustando los manjares que se esconden tras tus deseos.
Me paro en mi lectura de vez en cuando para descansar de tanto que siento. Tomando aire de nuevo para sumergirme más a fondo…, más dentro!. En la intriga que me supone alcanzar tu alma interpretando cada renglón que de ti leo.

               Javi A.