La carta

Pudiera hoy escribir la carta de amor mas bella,
pues mi corazón la lleva muy dentro de él,
pudiera sentir a través de la distancia,
el vacío que deja un silencio sin fin.

Las palabras adornarían las horas perdidas,
bordando sumisas y plenas de sentimiento,
una leve fracción de tiempo imperecedero,
que dejarían grabado en él mi amor por ti.

Pudiera alcanzar la gloria con mis letras,
que penetrando suavemente por tu piel,
se fundirían dulces como la miel de abeja,
con la sangre que te llega directa al corazón.

Sería fácil terminar tal empresa sin esfuerzo,
aplacando con ello mis deseos y mis pasiones presas,
para al fin acertar con la frase que dijera como siento…,
cuando de mi boca nace un » te quiero «.

                                         Javi A.

Sentimientos encontrados y otros perdidos que inundan los sentidos, albergando con su dulce calor todo aquello, que sin ser desconocido te vuelve esclavo de sus cadenas y te atrapa sin pedir explicación!
Anhelos por siempre anclados ya al borde del temor, destrozos de un pasado, sueños de un futuro, consuelos de un presente que piden a gritos su oportunidad para olvidar, crear o llorar irremediablemente.
Miedos vagando a sus anchas, impasibles ante el dolor, rememorando actos de una obra que aún no ha bajado el telón y otros que vendrán… ellos la acabarán!!
Sueños de vida llenos, regando con su sabia la pasión, pretendiendo hacerse un hueco entre tanto desorden y tanta sin razón y con ellos completar lo que alberga mi corazón.

                    Javi A.

Retales del corazón

Momentos que esperan en el tiempo…
ansiosos de llegar al lugar que les corresponde,
retazos de una vida que empieza…
agitando los sueños que les den vida de nuevo.

Palabras que serán una verdad…
como la suave brisa que alcanza una quimera,
y se vuelven realidad incierta…
en el corazón que anhela, la oportunidad primera.

Sentimientos distantes, perdidos…
en la inmensidad del cielo ausente y dolido,
que surcan diligentes el trayecto…
que les lleven sosegados, hacia un nuevo destino.

Ternura desatada entre susurros…
que desean alcanzar el sublime instante,
en que derribando absurdas barreras…
dos almas se fusionan en su deambular errante.

                              Javi A

Quiero

Quiero recordar a que huele el aire cuando sabe a felicidad.
Saborear el azul del cielo antes de la puesta de sol con la misma intensidad con la que un niño siente.
Deseo atrapar sensaciones perdidas en el tiempo y que llenen mi mundo de colores perdidos en la oscuridad.
Rozar con ternura todos los momentos que aun me quedan por vivir mientras exprimo los días antes de partir.
Volcar pensamientos que no se pierdan entre sueños y recuerdos, tomando de ellos lo mejor para descubrir.
Quiero amar sin miedos entre nubes de algodón para descubrir los sentidos que den sentido a mi vivir.
Recuperar el dulce sabor de los besos en mis labios para remediar el agrio aspecto de la soledad.
Buscar en el roce de mi piel escalofríos llenos de placer que redescubran el sentido de una palabra… «AMAR».
Quiero pasear mis ojos por paisajes llenos de pasión para alcanzar el fondo de mi corazón y sacar el dolor.
Anhelo perderme entre caricias que inunden todo mi ser y así recorrer mi vida hasta el final,
tomando de ti todo lo que llevo dentro de mi.

                                              Javi A

El beso

Bendita sensación aquella de perderme por un beso, de saciar mi deseo y tomarte entre mis brazos para colmarte de cariño y ternura mientras forjábamos un futuro que se tornaba más bien incierto. Aún recuerdo cada instante, como si fuera ayer mismo…. y ha pasado ya tanto tiempo!
Cierro los ojos y te veo, tal como lo recuerdo, preciosa y dulce, temerosa de ese primer momento, pero en tus preciosos ojos vislumbraba toda la ilusión guardada y también el miedo.
Me acercaba poco a poco, con paso firme pero nervioso y somnoliento, pues aquella noche dormí apenas nada, pensando precisamente en este instante y en todo lo que debía decirte o no decirte para guardar por siempre ese minuto en el recuerdo.
Ya te veía, ya por fin ahí estabas, tantos días esperando que llegaras, tantas horas de charlas, de palabras que no se agotaban mientras inventábamos un futuro que parecía no llegaba, tantos sueños a medias que soñamos y otros tantos por cada uno de nosotros soñados y ese día por fin había llegado.
Te dije una de tantas noches, que el día que te tuviera enfrente, mis primeras palabras serían un susurro en tu oído, diciendo «te amo» y mientras llegaba a tu lado, sentía que no sabría ni como pronunciarlas, pues mudo parecía que me había quedado. Pero cuando me viste y te incorporaste, para al unísono ir nuestra distancia acortando, supe que era el momento y te mire muy despacio, abrace tu cintura y te lo dije sin dudarlo, sin preámbulos ni adornos que rompieran el encanto…… «Te amo».
Y entonces fue cuando te miré y sin ni siquiera pensarlo, te robe un dulce beso de esos lindos labios, que fue mi perdición, pues desde ese instante vivo de ti enamorado, más de lo que jamás habría soñado, ya que me perdí por un beso y aún lo sigo pagando.

                            Javi A.

Mi complice

Te busco en cada madrugada, porque sé que siempre me acompañas, que me persigues incansable con tu dulce mirada y aunque a veces te escondas en la oscuridad más opaca, te encuentro solo con levantar la mirada.
Y entonces, loco pensaran que estoy si supieran que te hablo de mis dramas, de mis sueños o quimeras, de mis mundos imaginarios o de lo que me da la gana. Que te cuento mis penas y solo tú ves mis lagrimas. Que sonrío en ocasiones y tú luz se agranda, que me enojo con el mundo y que tú me calmas.
Que en la soledad que cada noche me embarga, tú eres mi compañera de armas, que luchamos juntos contra viejos fantasmas y los derrotamos con la fuerza que da la sapiencia, el coraje y las ganas.
Eres fiel como ninguna, amiga del alma, paciente y serena, imperturbable dama de las noches más amargas y en las dulces madrugadas. Oyente insolente cuando te place y tierna voz en mi regazo cuando te necesito.
Acompañante en mi viaje, inundas de melodías el aire, danzando a mi vera cual bailarina errante, saltando entre nubes de corales, encendiendo la noche con tu brillo y guiando mi camino, para cada amanecer cuando te vas, despedirnos hasta que mi cielo vuelvas a surcar .

                                        Javi A.

Podría, si quisieras, acariciarte el alma
con un leve susurro que a tu sueños llegara
o robarte una sonrisa tierna y en calma
para devolver a tu vida la esperanza.

Pudiera, si quisieras, llegar hasta tu corazón
para recorrer con tiento sus senderos
limpiar de entre sus huellas los miedos
y plantar en su lugar todo mi amor.

Pudiese, si quisieras, regresarte la ilusión
aquella que un día perdiste sin saber razón
y llenarla con cariño, ternura y pasión
pues en mis manos traigo para darte…, mi corazón.

                 Javi A

Si pudiera recordar.., no quisiera
y sin embargo me acosan los recuerdos
de una época pasada difícil de olvidar
en el que la vida respiraba sin cesar.

Un tiempo que acaba sin mas que dar
destemplando sentimientos que llegan al azar
contemplo como se aleja desde mi soledad
y en mi mente confusa se me olvida su penar.

Comienza una nueva vida, una más
sin saber que deparan los días por llegar
pero con la ilusión de un niño que comienza a andar
y la sapiencia que te da…, llegar hasta aquí en mi caminar.

Con todo ello, pongo mis pies a funcionar
y sin miedo dejo de mirar hacia atrás
poniendo la vista en el horizonte de la verdad
la única que es real.., LA MÍA!!

                                            Javi A

Sintiendo

No era una noche muy calurosa, pero tampoco hacía frío y quizás por eso la sábana apenas le cubría parte de su precioso cuerpo. Acabábamos de hacer el amor y extasiados por el placer y el deseo desenfrenado, nos acurrucamos abrazados para dejar descansar nuestro amor por un instante.
Tenía su cabeza sobre mi hombro, notando aún su respiración acelerada, su brazo sobre mi pecho, atenazándome dulcemente, como si no quisiera dejarme escapar y su pierna sobre las mías apoyada hacía que sintiera todo su calor y la suavidad de su piel en mi.
Mi brazo la rodeaba por detrás de su cabeza y acariciaba su pelo…, su hombro…, su brazo delicadamente, mientras mis labios besaban su frente apenas rozándola y su aroma se colaba hasta lo más hondo de mi ser.
No hay nada comparable a esa sensación, nada que lo pueda igualar cuando amas a alguien con toda tu alma, son momentos que llenan vacíos con el silencio y remueven tus sentidos mientras la calma se va apoderando de ti. Es entonces cuando el agotamiento que precede al éxtasis te abraza suavemente, guiándote hacia un lugar donde los sueños se siguen haciendo realidad más allá de la consciencia.
Pero no quería dejarla ir aún a su paraíso particular, necesitaba sentirla un poquito más y que ella me sintiera a mi.
Así que con mi mano y con toda la delicadeza de la que fui capaz, hice que levantara el rostro para mirarme a los ojos y sonrío mientras le daba un beso, pequeñito y que apenas sonó en el aire, en aquella linda nariz que tanto me encantaba.
Fue entonces que mis palabras surgieron como un susurro para decirla:
» Cierra los ojos y escucha mi vida…, te amo con todo el sentir del que mi corazón es capaz y te siento en cada poro de mi piel cuando te hago el amor, te extraño cada segundo que no estás junto a mí y te quiero a cada momento para hacerte más feliz. «
Se hizo un silencio aún más profundo del que ya nos rodeaba y solo la vi abrir sus lindos ojos para mirarme con una expresión de cariño y amor, que hacía que me sobrara cualquier palabra…, y no la hubo! porque solo se acercó a mis labios, para fundirlos con los suyos en un beso qué hizo que se me erizara la piel, para después acomodarse de nuevo en mi hombro, cerrar los ojos y dejarse llevar por los brazos de Morfeo, a un mundo de sueños muy distinto al que ya vivíamos en nuestra realidad.

Javi A.

Creo

Aún creo en el amor, en los sueños y en la pasión, en el calor de un beso y en los latidos del corazón, esos que se aceleran con el roce de unos labios, con una dulce mirada o escuchando una voz.
Aún creo en el poder de una caricia a destiempo, en el tacto de unos dedos jugando con tu mano en silencio, en el tierno calor de un hombro para apoyar tu cabeza un momento o hacerte el amor mirando tus ojos y sonriendo.
Aún creo que unas dulces palabras tienen el poder de hacerte temblar, que un detalle podría incluso hacerte llorar, que si tienes frío dejarte mi chaqueta te gustará y en abrirte la puerta para dejarte pasar.
Aún creo que una rosa te emocionará, que si te llevo el desayuno a la cama te encandilará. En mirarte mientras duermes, acariciar tu pelo y despertarte con un beso que nos dará margen para soñar.
Aún creo y seguiré creyendo!. Por mucho que pase el tiempo o que los vientos derriben mis sueños. Aunque me hieran sin remedio yo prometo que resisto y aunque la gente piense que no existo, seguiré en la batalla a diario de regalar sin pedir nada a cambio…, sentimientos.

                     Javi A