Pudiera

En ocasiones me doy el gusto de soñar…, busco la inocencia en los suspiros que brotan del alma, al sentirla recorriendo mi cuerpo, recordando con tristeza lo que jamás logre alcanzar.
Encontrando en las quimeras de lo imposible el sustento de tanto por lo que vivir, de tanto por lo que luchar sin desfallecer, de todo aquello que anhelaba en los años de soledad, donde la niebla perenne oscurecía el sentimiento, ahogándolo en las penas del sufrimiento.
Deseos contenidos que alimentaban la nostalgia, aumentando la necesidad…, aquella que todo ser humano busca y apenas unos cuantos logran encontrar, me golpeaban sin cesar obligándome a caer, dejando un amargo regusto por volver a perder.
Quizás debería dejar de dar pasos atrás y caminar hacia adelante sin mirar, sin sopesar las consecuencias ni dudar. Pues solo con tenerla en mis sueños no me he de conformar, si perderme entre sus brazos es lo que quiero lograr.

                                             Javi A.

En ocasiones me doy el gusto de soñar…, busco la inocencia en los suspiros que brotan del alma, al sentirla recorriendo mi cuerpo, recordando con tristeza lo que jamás logre alcanzar.
Encontrando en las quimeras de lo imposible el sustento de tanto por lo que vivir, de tanto por lo que luchar sin desfallecer, de todo aquello que anhelaba en los años de soledad, donde la niebla perenne oscurecía el sentimiento, ahogándolo en las penas del sufrimiento.
Deseos contenidos que alimentaban la nostalgia, aumentando la necesidad…, aquella que todo ser humano busca y apenas unos cuantos logran encontrar, me golpeaban sin cesar obligándome a caer, dejando un amargo regusto por volver a perder.
Quizás debería dejar de dar pasos atrás y caminar hacia adelante sin mirar, sin sopesar las consecuencias ni dudar. Pues solo con tenerla en mis sueños no me he de conformar, si perderme entre sus brazos es lo que quiero lograr.

                                             Javi A.

Adolescentes

Los acontecimientos no presagiaban nada bueno. Habían vivido demasiadas experiencias juntos como para no conocer el desenlace!.
Un inesperado vuelco en el último momento sería la única alternativa para salir indemnes de aquel embrollo en el que se habían embarcado.
Asustados como pocas veces habían estado, se miraron fijamente como tanta otras, clavando sus pupilas uno en el otro intentando encontrar alguna respuesta. Pero esta vez no la había!.
Apenas tenían valor para mover ni un músculo, mucho menos para pensar. Pero debían reaccionar de inmediato o todo se vendría al traste, destrozando cualquier intento por repetirlo.
Se escucharon pasos acercarse lentamente y apenas un susurro les acompañaba, no atisbaron a entender ni una sola palabra, pero entendían perfectamente el tono con el que se expresaba quien estaba a punto de aparecer por aquella puerta y no auguraba nada bueno.
Se volvieron a mirar con auténtico pánico en sus ojos, intentando desbloquear el terror que sentían. Y como un milagro, un hilo de luz apareció en la mente de ella para susurrarle al oído, que con rapidez recogiera toda su ropa sin dejar absolutamente nada y se metiera en el armario.
Con cara de sorprendido y algo incrédulo por lo tópico del momento, accedió sin ni siquiera pensarlo y con auténtica pericia salió como un rayo cruzando la habitación y recogiendo a su paso hasta la ultima prenda de ropa que no mucho antes se había quitado. Abrió la puerta del armario, que no es que fuera muy grande en su interior y con dificultad se acomodó como pudo entre vestidos y blusas cerrando la puerta con sigilo en el mismo momento en que se abría la de la habitación!.
Desde su posición obviamente no veía nada, pero escuchó la voz de un hombre preguntar:
..Como te encuentras? Estás mejor?
Y ella respondió fingiendo malestar:
..Algo mejor, pero necesito descansar porque ando algo acalorada y con temperatura aun. Espero que no sea fiebre.
Desde dentro del armario no podía ver su cara, pero se la imaginaba e intentó no reírse y descubrirse, con las consecuencias que eso traería!.
La conversación fuera seguía y salvado el intento de carcajada, puso toda su atención de nuevo:
.. Como has vuelto tan pronto?. Pensé que aprovecharíais la noche mamá y tú!
A lo que el padre respondió:
..Solo me acerqué a por una chaqueta para tu madre antes de irnos a cenar, que parece ha refrescado y de paso a ver cómo te encontrabas. Pero ya me voy, tu descansa.
Y sonó lo que parecía un beso, seguido de la puerta de la habitación cerrándose.
Esperaron aún algunos segundos para cerciorarse de que se había ido del todo, hasta que escucharon al coche partir.
Entonces ella se levantó completamente desnuda de la cama corriendo hacia el armario y lo abrió, encontrándose una estampa cómica con el allí metido, debajo de su ropa y desnudo también.
Se miraron y comenzaron a reírse con ganas, intentado soltar toda la adrenalina que les había causado tal acontecimiento. No pronunciaron palabra alguna, tan solo se volvieron a la cama y prosiguieron donde lo habían dejado.
Eso sí! Con una pasión que antes no habían sentido nunca.

                 Javi A.

Arrancando pétalos al destino

Renacer de las cenizas con los sueños a cuestas, mientras me compongo de nuevo y coloco en el lugar adecuado cada deseo que traigo, arraigando sus raíces con tiento en el nobel corazón.
Superado el escollo, atiendo a razones concretas que me dicta el destino incierto y me dejo llevar, no sin cuidado, por los caminos que ante mi se abren, discurriendo por todos ellos a la vez y por ninguno en concreto para al fin alcanzar o al menos intentarlo, el tan ansiado sueño que se repite en mi cabeza sin cesar, siendo consciente que aun es solo eso…, un sueño más que queda por cumplir.
Entre nubes voy volando con las alas de repuesto, dejando las originales con mimo colgadas y usarlas en ese momento, en que mas raudo y veloz tenga que volar a recoger los frutos de este árbol otoñal, que sus hojas deja caer sin remedio, pero al que recojo entre mis brazos para darle el calor indispensable, que hará renacer en él tan ansiado pelaje de nuevo.
Y pasan las estaciones y sus climas, dejando la huella en cada pliegue de mi tiempo, acortando el momento que contigo quiero, ver caer la nieve en invierno y las hojas dejarse balancear por el viento, las flores llenar de color tu pupila y el sol calentar ese tan esperado beso.
Hasta aquí llego para decir cuánto te quiero y abandonar los sueños en el baúl que algún lejano invierno abriremos, entre polvo y minutos caídos al suelo, rememorando que lo que un día fuera anhelo perdido en la distancia incierta, ese día será adorado recuerdo vencido por el amor y el deseo.

                                                                      Javi A

Rebusco entre las lineas de mis pensamientos, pero te pierdo entre la niebla de mis sentidos. Nunca nadie logró abstraerme de mi mundo, para hacerme viajar al suyo de tan dulce modo y manera.
Acurrucado entre los pliegues de mis sábanas, te busco para sentirte en mis sueños, para complacer tus instintos, para llenarte de este amor que no me cabe dentro, de tanto que te quiero.
Y es que tiemblo por momentos, cuando entre lienzos tapizados de amapolas, de hierba verde y cielo eterno, te presiento…y mirando al horizonte alli te encuentro.
Eres la musa de mis sueños, protagonista de mis anhelos, el suspiro de un beso tierno cuando a solas con mis sentimientos me encuentro y de lo más profundo de mi corazón nace un deseo… el de tenerte entre mis brazos, por un instante que fuera eterno.

                                                          Javi A

Rebuscando

Y busqué entre mis sueños, aquel que me acercara a ella.
Aquel que trajera hasta mi almohada su perfume y la suavidad de su piel, el calor de su mirada… y el sabor de sus besos para perdernos entre susurros, caricias y deseos.
Observo las arrugas de mi almohada, presintiendo en ellas su dulce rostro observandome y me sumerjo en la profundidad de sus ojos para bucear entre sus sentidos, mientras sus labios perfectos me provocan con ese leve movimiento, que pareciera invitar a besarlos con ardiente pasión.
Anhelo cada curva de su cuerpo, insinuándose entre los pliegues de las sábanas y recorro con mis dedos el perfil de cada una de ellas sin apenas tocarla, hasta hacerla temblar, hasta hacerla sentir mientras llega hasta mi….
Y me dejo llevar acunado por los sueños, de tenerla un día a mi vera así… sintiendo.

                                                      Javi A.