La vida es sentir…, con los ojos abiertos, con los ojos cerrados, de día o de noche, a solas o en compañía, escuchando o en silencio, no importa el como, ni él cuando, ni el donde, tan solo SIENTE.
Javi A.
Hoy entras a un mundo creado para ti, para tus sueños y tus inquietudes. Donde el paseo mas reconfortante se une al placer de la lectura y los sentidos. Aquí solo pretendo dar a quien desee recibir, un trocito de mi y mucho de lo que llevo dentro. Atrévete y pasea por mi mundo.
La vida es sentir…, con los ojos abiertos, con los ojos cerrados, de día o de noche, a solas o en compañía, escuchando o en silencio, no importa el como, ni él cuando, ni el donde, tan solo SIENTE.
Javi A.
Porque al dormir te pienso y a mi lado te siento, no hay nada que pueda evitar que en mis sueños puedas estar.
Javi A.
Viajar es explorar tu corazón sin pensar en el destino, pasear tu amor por el mundo y disfrutar del paisaje.
Javi A.
No quiero ser poeta, ni embellecer tu alma con mis letras, no deseo encontrarte en mis sueños cada madrugada, ni pasear contigo sin sentir tu piel a la mía atada.
No anhelo cubrir de palabras el firmamento para saciar con ellas tus deseos, ni leer de tus labios esos te quieros que solo el eco de mi cabeza los escucha en silencio.
Yo lo que quiero un dìa, es mirarte a los ojos con la mirada de un niño que busca el amor en tus pupilas, descubrirte a cada minuto y caminar a tu lado toda una vida.
Javi A.
No pienses que puedo subirte a la luna, ni bajarte del cielo una estrella, ni pienses que puedo cruzar mares y océanos o surcar el cielo para llevar a tu vida el amor verdadero.
No quiero llenar los días con promesas, de aquellas que nunca llegan y que vacían el corazón dejándolo sin sentimientos, ocupando su lugar la decepción y la pena.
No vivo de ellas, pero sí de sueños. De ellos tengo el alma llena y te invito conmigo a recorrerlos, a navegar entre ellos, a volar con ellos, a caminar descalza sobre ellos y aunque no vivo de promesas, si tú te atreves yo me atrevo…, te lo prometo!

Javi A.
Entre sueños y deseos paso el tiempo, imaginando cada segundo a tu lado. Mientras…, verso a verso hasta tus sentidos llego y me fundo en mil besos con tus labios.
Este poderoso anhelo que me ahoga por tu ausencia, solo podrías calmarlo si estuvieras aquí, junto a mí, entre mis brazos, deshojando los minutos que en el reloj están parados.
Dejo volar, cuál pájaro en libertad, todos mis pensamientos, esperando que en su vuelo, logren hasta tus oídos llegar. Llevarán en su silencio este penar, de un corazón colmado de felicidad, al sentir de tu mirada la dicha y de tu amor su verdad, en ese instante donde esos susurros te encontrarán.
Buscaremos un lugar en el tiempo vida mía…, un punto de encuentro donde dejar de soñar sea un hecho, dónde encontrarnos cada mañana al despertar apague todo ápice de sufrimiento, donde esos sueños se hagan realidad, donde tus besos con los míos se fundirán y entre abrazos de mil sabores y caricias por encontrar, logremos al fin sentirnos y nos podamos amar.
Javi A.
Y sentirás que mis manos acariciando tu piel, se funden con tu alma, envolviéndote en ardiente deseo, mientras te pierdes en mi cuerpo.
Un calor intenso, que unirá por siempre este amor que surge desde nuestros adentros, convirtiendo dos corazones en uno, hasta el fin de los tiempos.

Javi A,
Entre los silencios se esconden las palabras que surgen del corazón, son aquellas que no escuchamos, pero sentimos sin saber porque razón.
Son suaves como el pétalo de una rosa al amanecer y atraviesan el infinito para posarse en tu piel….
Javi A.
El alba comenzaba a iluminar el horizonte entre la bruma de un nuevo amanecer y el rocío cubría con su manto todo a su alrededor. Soñaban siempre con que llegara ese momento, donde se encontraban a solas y poder fundir sus almas en ese breve instante de tiempo que el universo les regalaba.
El lucero del alba brillando en la inmensidad del cielo, se negaba a partir hacia la oscuridad del infinito a la que le invitaba a ir el sol. Su luz cegadora esperaba paciente, moribunda, a que la vida les diera una nueva oportunidad para encontrarse y así poder dormir con la paz que brinda el deseo cumplido, de sentir el amor de nuevo.
Con los primeros rayos de sol, despertaba de su letargo nocturno la rosa, abriendo lentamente sus pétalos con la esperanza de encontrar su estrella prendida del cielo y amarla de nuevo en ese segundo que era eterno, mientras desaparecía lentamente en su universo y el dolor se apoderaba de ellos.
Y fue entonces que se pudo ver, cuál gota de rocío, una lágrima por sus pétalos caer. Quizás fuera de pena por su padecer o quizás de alegría por volverse a encontrar, lo que si se pudo comprobar es que si dos seres se aman nada ni nadie los podrá separar.

Javi A.
Te voy a contar la historia de un caminante. Uno cualquiera!. Sin nombre ni apellidos, ni cara donde poderte reflejar.
Una persona como otra cualquiera, que guiaba sus pasos por la vida atendiendo sus demandas e intentando de la misma disfrutar…, como tú!.
Alguien que fue escogiendo caminos a medida que confluían las bifurcaciones. En ocasiones por propia iniciativa y en otras obligado por las circunstancias.
Como cualquier ser humano que se aventura a vivir!. Donde los acontecimientos cambian a medida que uno avanza y el devenir de los mismos te marca el camino a seguir.
El destino es muy caprichoso y en ocasiones le gusta jugar. Ofrecer encrucijadas llenas de dilemas que te ponen a pensar. Obligándote a razonar donde no tiene cabida la razón, donde se libran batallas entre la mente y el corazón sin saber si ganar o perder será lo mejor.
Y llega el momento donde uno debe optar por una de las alternativas que se plantean, arriesgando con ello un futuro aún por decidir y sin conocer el destino donde te ha de llevar esa decisión.
Y eliges!!!….
Te dije al principio que te contaría la historia de un caminante y lo he hecho!. Porque mientras avanzaba el texto te hacías protagonista de las palabras haciendo tuyos los hechos!.
Ese es el riesgo de vivir. El tener siempre que elegir, dejando atrás futuros que nunca han de venir y forjar el tuyo propio pensando siempre si te habrás de arrepentir.
Javi A.
