Ella era algo así…, como un cúmulo de imperfecciones perfectas para mi!
Javi A.
Hoy entras a un mundo creado para ti, para tus sueños y tus inquietudes. Donde el paseo mas reconfortante se une al placer de la lectura y los sentidos. Aquí solo pretendo dar a quien desee recibir, un trocito de mi y mucho de lo que llevo dentro. Atrévete y pasea por mi mundo.
Ella era algo así…, como un cúmulo de imperfecciones perfectas para mi!
Javi A.
Si pudiera, dejaría caer una lágrima sobre tu pecho en ese momento cuando te amo en silencio. Dejaría que se descolgara de mis ojos y se fundiera con tu piel.
Verías entonces de que está hecha mi alma, cuando al absorberla tu cuerpo, dejara parte de mi en cada uno de tus sueños.
Javi A.
Se dicen las palabras…!, se dicen solas en el silencio de la madrugada. Resuenan pérdidas en la soledad del aire que respiro, se vuelven etéreas mientras en mi cuerpo penetran lentamente.
Recorren dulcemente mis sentidos, agudizando sensiblemente los suspiros que se escapan de mis sueños.
Se va empapando mi alma con ellas, se va cubriendo de su estela, llevándolas a aquel lugar donde se posan con ternura y se acurrucan con la suavidad de una pluma cayendo, recogiendo el calor que se desprende de ellas al sentir tu voz en este abrumador silencio.
Javi A.
A veces te comería a suspiros…, suspiros de aquellos que me nacen del corazón cuando te siento.
En ocasiones te comería a besos…, besos de esos que se pegan a tu piel y te provocan escalofríos.
Otras veces te comería a miradas…, miradas de las que no dejan lugar a la imaginación.
Pero si hay algo que de verdad me encanta, es comerte a palabras…, a palabras que te roben el alma y te enamoren con el sonido de mi voz.
Javi A.
La capacidad de soñar, es relativamente proporcional a la cantidad de amor que guardas en el corazón!.
Javi A.
Y de repente te golpea la realidad con tanta fuerza…, que te hace tambalear!!
Javi A.
No le digas que no jamás al corazón! Porque luchar contra él, es saber que vas a perder la batalla por muy preparado que pienses que estés.
Javi A.
No deseo que seas la fugaz estela de una estrella, que pasa velozmente por el inmenso universo iluminando mi cielo.
Y se pierde después, en la inmensidad de un espacio que se difumina en el negro de miles de perdidos deseos.
Javi A.
Alargas la mano con el temor colgado entre los dedos, intentando encontrar en el viento aquella caricia que te regaló el frío invierno. Aquella que te llenó de calor por un breve momento, despertando en ti dormidos sentimientos!.
Y cierras los ojos acariciando el aire, como el que acaricia una pluma con la punta de los dedos, imaginando sensaciones llenas de recuerdos, evocando al alma que entregó la vida dentro de aquel beso.
Y llega un silencio abrumador flotando en el ambiente, arrastrado por la brisa que trae el relente, humedeciendo los sueños que fueron baluarte de un instante que acarició tu mente.
Nada ya será igual, ni tampoco diferente!.
Solo será el halago de la vida que de vez en cuando te sorprende!. Te enviará retales de cariño un día cualquiera. Amablemente te los traerá el viento, te envolveran con la sutileza de un beso y llenaran los vacíos, los anhelos…, los sueños!

Javi A.
Se dejaba amar por sus labios, porque en ellos encontraba el calor de su alma y el sabor del amor.
Javi A.