La mirada

Me gusta vivir en el acogedor silencio que me regala una mirada, en esa verdad que transmiten unos ojos cuando sin decir nada…, hablan!
Me encanta que me miren y encontrar en ellos la voz callada que surge del alma. Distinguir su tristeza, su alegría, la tempestad o la calma que vive dentro y saber a cada momento lo que siente sin mediar palabra.
Qué bonito sería encontrarla!. Ser su cómplice, su amante, su amigo…, el hombre que la ama!. Poder al agarrar su mano, sentir el calor de un bello amor. Y en sus dedos, el palpitar de su corazón. Quedarme colgado en su mirada… y aprender a escucharla sin decirnos nada.

                  Javi A.

No importa

No importa dónde, cómo, ni cuándo!
No importa el porque o los motivos!
No importa ni lo que piensen, ni lo que hablen!
No importa nada!
Porque cuando estoy a tu lado, todo lo conviertes en una dulce sinfonía que llena de poesía hasta el último hueco vacío que había en mi vida!.

                Javi A.

Tuyo

Es imposible negarme a tus encantos!. Sucumbir al sabor de tus labios, deleitarme con la calidez de tus manos. Perderme en la profundidad de tu mirada y naufragar en la tempestad que me provocan tus palabras.
Es imposible no hacerlo! Pues por ti vivo y por ti muero cada noche que en mis sueños te encuentro. Cada madrugada que te acomodas en mi almohada y me guías con tus besos, hacia ese lugar donde nos bebemos el alma y saciamos nuestra sed de tenernos hasta que nos alcanza el alba.

           Javi A.

El silencio

A borbotones se derraman las palabras desde este silencio abrumador que me aplasta sin piedad.
Soy como aquel soñador que viaja sin equipaje, recogiendo en cada estación momentos, que de inolvidables, se hicieron eternos quedando para siempre presos en el andén del corazón.
Me recuesto sobre ellos como lo hace un niño sobre el regazo de una madre, con la esperanza de que me envuelva su calor.
Cierro los ojos para escuchar el dulce sonido de la ternura! Entrego mis sentidos sin condiciones!. Me vuelvo aire entre suspiros!. Y como el viento…, vuelo a su encuentro dejándome la vida en cada renglón.
No necesito de maletas en este viaje, voy ligero…, sin lastres!. Y aunque el paso es lento en mi caminar, soy firme en los pasos que hasta mi destino me llevaran.
Así es el silencio!. Tan vacío y tan lleno de soledad, también austero, pero a la vez tan sincero, como aquel amigo que lo es de verdad. Una puerta abierta que te invita a pasar. Una ventana por donde mirar. El rincón donde los sueños los conviertes en realidad y el mundo se para para dejarte pasar.

                                      Javi A. 

Lentamente

Bésame quedito…, así! Muy despacito!. Que al notar el roce en mis labios, sienta el calor de los tuyos como un bálsamo. Que no haya prisa entre beso y beso, que se queden nuestros labios pegados jugando a comernos el deseo, saboreando cada momento como cuando lo soñábamos.
No dejes de rozarlos de lado a lado, que sienta sobre ellos la suavidad de tus labios y la humedad de tu lengua lamiéndolos muy despacio. Deseo que me muerdas con toda tu pasión y sin temor a hacerme daño, curándome el dolor de nuevo con tus labios. Provocándonos!. Volviéndonos locos tan solo besándonos!. Pero por favor…, despacio, muy despacio!

             Javi A.

Amanece

Un susurro al amanecer despierta los sentidos y se cuela entre la piel. Se satura mi alma de ti y te observo sin tocarte, acariciando con la mirada todo tu cuerpo, envueltos en ese silencio que es la antesala del primer beso y el punto de partida para dar rienda suelta al deseo.
Si…!. Quizás vivo de sueños! Pero cuando despierto en este frío invierno…, a mi lado te presiento!.
Das calor a esta soledad en la que vivo preso, desvaneciendo todo aquello que me separa de ti… y entre mis brazos te elevo!. Volamos juntos mientras los rayos de sol bañan este amor con esa calidez que trae el rumor del viento y el amanecer nos devuelve lo que por derecho es nuestro!.

                                     Javi A.