Sin temor

Hoy te regalo una mirada de color verde esperanza. Un sentir sincero que brota del alma.
Que rema contracorriente con fuerza inusitada para tu corazón alcanzar y así prender la llama que iluminará el sendero que hasta ti me llevará.
Hoy te regalo un sentimiento que ya no quiero que siga aquí escondido, pues asfixia tanto su pasión, que ya no se que hacer con tanto amor.
Y deseo entregarlo a ti!.
Para que lo cuides y le entregues tu candor, para que lo mimes y lo acojas en tu interior, para que te cuide y te proteja sin temor de los miedos y penas que en las noches llegan causando dolor.
Hoy te regalo una vida que sin ti ya no tiene sentido, que merma cuando no estás y se diluye si no te ve.
Que se quiebra en las madrugadas que no escucha tu voz, cuando el sueño se apodera de tu dulce amor.
Que me da la serenidad perdida mientras la luna se cuela por tu ventana, llevando mis besos prendidos en cada uno de sus rayos de luz.
Hoy te regalo mi voz que ahoga sus gritos en la distancia.
Que desgarra los ecos en la mañana de unas horas soñadas en tu regazo.
Que se enmudece al compás de los latidos de un reloj que no deja de golpear en mi cabeza como si fuera un mazo.
Hoy te regalo un cuento.
Uno de esos que al atardecer, cuando el sol se pierde entre valles y montañas, surge espontáneo cual historia por los abuelos contadas.
Y narrándolo entre sueños, nosotros lo haremos realidad.
Hoy te regalo la confianza que nunca tuviste para alcanzar ese puerto donde atracar tu corazón. Donde llenar tu vida de ilusión, dar luz a tu oscuridad y sentir como nunca los días llenos de felicidad.
Hoy te regalo un sueño mi amor.
El que quieras de los tantos que algún día soñaste sin mí.
Cualquiera de aquellos que jamás pudiste sentir. Ese que dudaste existiera más allá de tu imaginación.
Y prometo para ti hacerlo salir, vivirlo sin temor y llevarlo desde tu memoria hasta el fondo de tu corazón.

                                                                     
Javi A

Locura de amor

Hoy buscaré tu voz en la orilla para empaparme con ella, de los sonidos de un amor que en la lejanía suena como el eco en el valle cuando a gritos se aleja. 
Removeré con mis manos la arena buscando sus restos, con la esperanza de que entre los dedos pegados se queden, para así acariciar mi rostro y sentirte parte de mí nuevamente.
En el silencio me pierdo colgado del cielo entre estrellas, buscando sin parar tus ojos pintados en alguna de ellas.
Con la ilusión de que iluminen estas noches oscuras con tu mirada color canela y me guie sin destino por este laberinto de letras.
Correré raudo y veloz por montañas y estepas. Sin reparar en fatiga o cansancio y hasta la extenuación si falta hiciera. Para encontrarte mi vida y acogerte a mi vera, mimar tu dolor con ternura y entre mis brazos tu alma durmiera.
Y cuando ante mi te tenga, buscaré en lo más recóndito de mi corazón un hueco donde tenerte siempre cerca.
Para que nunca te alcance el frio sinsabor de una despedida y sientas el calor de este amor que brota desde el interior para ti noche y día.
Desde allí vivirás lo que siempre anhelaste en tu vida, una historia sin final que será del mundo la envidia. 
Tendrás el valor y la dicha a tu lado por siempre, para caminar sin temor por las vías que te llevaran a un destino que jamás soñarías. Donde encontraras tus sueños en cada estación de las mismas.
Los recogerás con fervor e ilusión. Pues en ellos estará reflejada tu vida, para hacerlos realidad con la seguridad que te da el amar sin medida.
Podría cambiar esta locura de amor por un segundo a tu vera y aun así valdría la pena. Porque de todos es sabido que un minuto puede llenar una vida entera.
Quizás todo sea una quimera o el soñar de un loco que no merece tal recompensa, pero sin dudar te daría en ese minuto todo el amor que en tu corazón cupiera.
Jamás dudaras de mi entrega, ni de lo que alcanzar pudiera, pues sin nada llegué para ofrecerte una vida entera y sin nada me iré.
Porque en ti mi amor se queda para apagar el dolor de una separación, que si no se lucha…, llega!
Nada pedí y nada pediré, solo una pequeña licencia me gustaría tener. Que me quieran con la misma dulzura que yo amé, para llenar cada día la ilusión por un nuevo amanecer.

                                        Javi A

Esperanza en mi rincón

Recuerdo un instante en el tiempo en el que egoístamente pensé en mi. En el que me miré por dentro y descubrí quien soy.
Un instante donde el mundo se paró para dejarme observar y aprender.
Desde aquel día mi vida cambió y miraba al mundo de diferente manera, los colores se transformaron y la oscuridad se hizo luz.
Aprendí a caminar con los pies en el suelo y dando pasos cortos para no dejarme nada atrás, descubriendo así cosas que jamás antes podría haber visto.
Entendí que el mundo es uno solo y que no es nuestro, que solo andamos por su superficie durante un tiempo para más tarde dejar paso a quien llega de atrás.
Recuerdo aquel instante y hoy lo revivo en mi soledad perpetua, añorando aquellas sensaciones difusas que cubrieron de esperanza un maltrecho corazón.
Y es entonces cuando vuelvo la vista hacia adelante y te veo…, allí a lo lejos, sentada en el horizonte de mi vida.
Descansando mientras sutilmente día a día me acerco y te presiento sumida en tus pensamientos dormidos, tratando de hacerlos despertar.
Comparto entre nieblas de la mañana mis sueños contigo mientras te escucho respirar, desnudando sentimientos que un imponente muro no deja traspasar.
Y tu voz me llega tan dentro, que te cuelas sin apenas esfuerzo entre todos mis anhelos hasta alcanzar mi corazón.
El camino recorrido apenas es el principio y de tus miedos dormidos me nutro para con mi susurro hacerlos olvidar.
Despojando de tu mente la simiente que dejaron plantada y sus raíces arraigadas, arrancarlas de un tirón, plantando en su lugar la semilla perpetua del amor.
Regándola a diario con la dulce sabia que destilan las caricias en la distancia perdidas, que surcando los cielos, acaban empapando con su aroma tu amor y mi amor.

                                   Javi A

Tu fotografía

Como en agua cristalina, tu figura se refleja en mi retina pintando lienzos con sueños y ternura sin fin.
Traspaso con descaro la profundidad del boceto, diluyéndome entre esos brazos para saciarme de tu silueta y quedarme estático sin apartar mis ojos de ti.
Absorto quedo ante tu relajada belleza y paralizo mi mundo si te encuentro en el. Provocas en mí un sinfín de emociones con tu mirada tostada por el sol ardiente, estimulando como el buen café, cientos de aromas distintos con su movimiento sutil. Incitando al pensamiento y desafiando a mi mente para a tu lado volar.
Recorro el perfil de tu cuerpo con absoluta dedicación, absorbiendo al tiempo las texturas impregnadas en tu piel.
Que en forma de caricias imaginadas sucumben al encanto del amor.
Mis dedos dibujan ese contorno. Acercándome la visión fugaz de por un momento sentir sin tocar…, la seda de tu piel y el sabor de tus labios. Apagando con ellos mi sed.
Abandono la cruel realidad en esos momentos y le quito al reloj nuestro tiempo, ese que no nos da cuando queremos, pero que tu y yo sabemos que nadie nos lo puede negar.
Y paso las horas en ti perdido, sin ánimo de buscar la salida al laberinto.
Pues entre tu abrazo dormido reposo mis sentidos, aplacando con ello los latidos de este pobre corazón.
Entonces es cuando dejo de buscarte entre atajos y caminos sin fin. Pues percibo de ti, el cariño que se lleva la ausencia cuando te aleja de mí.

                                          Javi A

Amanecer junto a ti

Hay un aroma en el ambiente que se desprende de tu cuerpo.
Haciéndome recordar los amaneceres perpetuos, embriagando mis sentidos de la ternura añorada, dejando un remanso de paz cuando te miro y a la vez te siento.
Y descubro entre los rayos de luz que se cuelan entre las sábanas, las formas perfectas de tu figura por el sol bañada.
Inmóvil ante el momento, recorro con la mirada el perfil de los secretos de tu rostro, parando a cada momento para grabarlo en mi mente y jamás olvidarlo.
Pues la serenidad reina en tu gesto y la dulzura en tus labios perfectos.
Entretanto, tus ojos aun cerrados me miran sin descanso desde los sueños enredados en los mechones de tu pelo.
Que a lo largo de su camino ondulado, refleja alborotado el brillo de una estrella eterna que nace cada mañana.
Mientras el frio afuera arrecia, la armonía dentro se empapa del silencio. Solo roto por el trino de algún cantor entregado a la causa de dejar este día eterno en mi memoria y en mi alma.
Pues descubro a cada momento detalles en ella que renuevan mi sosiego.
Y a lo largo de los minutos me dejan sin habla ante tanta belleza que procuro no alterarla, para seguir disfrutando mientras mis dedos se escapan delineando cada rasgo sin apenas tocarla.
Que tranquilidad se respira mientras tus besos descansan, esos que después me llenan los labios de ti cada mañana.
Pero hoy no quiero despertarte para calmar mi deseo y mi ansia.
Hoy quiero deleitarme de lo profundo de tu calma, de la dulzura de tu cuerpo mientras descansa, que hace que mis manos ardan en deseo por alcanzar la suavidad de tu piel y sin embargo se paran.
Pues así…, en silencio, mi anhelo se aplaca con la simple visión de la mujer a quien mi corazón ama.

                                              Javi A

Algo suena en mi alma

Mientras duerme la noche, me abruma el peso de las palabras calladas, me tiembla el corazón al pensarte y me lleno de añoranzas.
Busco la inspiración de estas horas perdidas mirando al techo en mi cama, para encontrar la manera de traerte a mi calma y compartir contigo aquello que la oscuridad atrapa.
Descubro entonces un sonido hueco, que llega desde mis adentros retumbando hasta mi cabeza, rompiendo el sosiego que mi vida crea cuando cierro los ojos para imaginar tu estela.
Es cadencioso y obstinado, pues ni obligado se va de mi mente. Toca y toca en la puerta donde tu imagen se pierde y desea entrar para acompañar la soledad de no verte.
Me rindo a su embrujo como si de una melodía se tratara y claudico ante su poder para dejar que la abra. Le invito a pasar al lugar más secreto y que nadie conoce.
Donde guardo el sueño más real, el sentimiento más puro y a la mujer que me da la esperanza para un futuro. 
Que pase y te acompañe allí donde tu aroma mece los sentidos más profundos que brotan del alma.
Te aliente en tu deambular y te proteja si tu mejilla clama mi presencia a tu lado para recoger tus lágrimas.
Nada ni nadie habrá en este mundo mejor para abrigarte y cuidarte hasta que mis manos te abracen. Hasta que mis labios te hablen y escuches a mis ojos amarte. 
Me quedo más tranquilo, sabiendo que está a tu lado, abrazando tu espíritu como si de mí se tratara y cumpliendo con la misión de esperar ahí hasta que yo vaya.
Quédate sentada, tranquila, relajada, como en el banco de un parque cualquier mañana recogiendo la brisa que el viento trae para envolver tu mirada.
Pues ya descifré de quien se trataba, ya descubrí el sonido hueco que el silencio atrapaba.
Y no debes temer nada, porque solo era mi corazón y su palpitar, que al tuyo llamaba.

                                                                                Javi A

Di que sí y por ti vuelo

Hoy caminan mis pies hacia un rumbo incierto, donde el destino depara alegrias y sinsabores que aún no entiendo, pero con la certeza de que encontraré tu estela cualquier noche mirando al cielo. Para seguirla sin miedo y alcanzar a la estrella que me acoja por fin en su seno.
De todo se aprende en la vida cuando vas con los ojos y el corazón abiertos.
Mirando de frente al destino, dando importancia al momento.
Entonces es cuando comienzas a ver por primera vez y el futuro no te parece tan incierto.
Te agarras con fuerza y viajas por el calendario como un pasajero novato, que si deja de mirar, se perderia del viaje lo realmente bueno.
Yo un día miré y te ví.
Volvi a mirar y creí en tí.
La tercera vez que mire deseo tener tu mirada delante, tu aroma penetrando en mi cuerpo.
Y la sensacion que anhelo, notarla como tatuada queda a fuego en mi pecho.
Entonces dejarás de buscarme entre tus sueños.
Me rodearás con tu aliento y tendrás el valor para luchar hasta la extenuación por este amor, que brota del corazón y clama a gritos la presencia de quien llena tu vida cada segundo.
Y hasta el aire te quema cuando entra, si es su sabor el que lleva.
Déjame entonces amor, alcanzarte con mis dedos. Rozarte mientras duermes entre nubes de silencio. Apoyar mi mano en la tuya y darte la fuerza que necesitas para inventar sonrisas nuevas.
Sonrisas que le den un nuevo color a eso que hoy miras.
Así, un día no muy lejano, las letras se convertirán en instantes y esto que hoy lees sera el pasado de los recuerdos.
De la mano andaremos por nuestro verano o nuestro invierno. Dejando pisadas en la arena o la nieve que ni el tiempo podrá borrar.
Y eso será el legado de este amor que no divisa un final.

                                          Javi A

Batallando al corazón

Escucho desde el escaparate del mundo el crepitar de las gotas de lluvia en el cristal.
Mientras, mi mente busca tu imagen para lanzarme a la aventura de encontrar fantasías que me descubran tus secretos y tus deseos más profundos.
Para así acercarme más a ti.
Me amparo en el aroma que deja la humedad en la tierra envolviéndome con su manto, para saciarme de tu aliento y de tu respiración que suena a ternura cuando llega a mí.
Te busco entre suspiros que acaparan los tic tac inagotables del reloj y a veces no te encuentro.
Te pierdo entre el silencio que grita tu ausencia, mientras se muere mi paciencia cada día un poco más.
Como puede nadie olvidar lo que nunca toco, ni sentir lo que jamás tuvo?
El ardiente anhelo que va quemando por dentro mientras luchas por alcanzar el momento en que rozar puedas, la fragancia incierta de aquello llamado amor.
Te guardas lo sueños entre los pliegues de la almohada, escondiéndolos dulcemente, para un amanecer cualquiera buscarlos con sus primeras luces y entre los besos robados hacerlos realidad.
Todo huele a ti en el frio vacio de los huecos que no llenas.
Y la ansiedad aprieta soportando la nostalgia por el deseo ausente, que entre tus brazos hiere cuando no son verdad.
Un corazón no miente si su latir es fuerte al cerrar los ojos. Y en la mente tu mirada emerge para colmar los sentimientos descifrando su sentir.
Es entonces cuando acuden a la cita los recuerdos de los recuerdos imaginados.
Porque eso son hasta que despierte el sueño y nuestras huellas caminen a la par.
Procuro no tropezar con la melancolía al mirar hacia el horizonte y salir indemne de la batalla diaria por ti.
Pues al final de la misma con arrojo y valentía será vencida no solo la distancia, también los miedos.
Y solo habrá un ganador: el amor.

                                                                                Javi A

Palabras

Sopla el viento entre las letras y las mueve a su antojo acariciándolas con su brisa. Tornándose huracán por momentos y otras simple aliento, como si expresar quisieran con su empuje lo que se escucha de mi boca cuando te nombro. 
Danzarinas como princesas, van aprendiendo la melodía que suena.
Y recogiéndolas entre sus mantos de niebla, las traslada con mimo y paciencia hasta donde tu oído escucha con pena como mi voz te llega, pero no mis caricias que tanto anhelas.
Se regocijan entre sombras de la noche a la luz de una vela inerte, recogiendo su calor entre susurros fervientes. Que llorando dulces lágrimas entre renglones, te alcanzan mientras sueñas con su aroma entre tus sienes.
Vehemente es el tiempo con ellas, pues no caducan a su paso.
Perennes se plantan a tu vera cada madrugada, para acompañarte sin descanso en tu paseo cadente por el sentimiento añorado.
Mientras, descansas de tu vida y entre miradas furtivas das una nueva perspectiva a aquello llamado amor.
Cual ave migrando, se trasladan de un lado al otro del mundo en apenas segundos, que se tornan horas y días en la espera de sentirlas calientes y frescas.
Explotando su tristeza y dando rienda suelta a sus diretes.
Pero esta vez apenas a la distancia de un beso, que quemando como el fuego entre los dos, desbordan con ternura toda la pasión.
Pues son simples las palabras, escritas o calladas, perdidas o escuchadas.
Dueñas del corazón y prisioneras del profundo amor que crece día a día entre los dos.
Temblorosas entre miedos y valientes al soñar, pretenciosas y prudentes al pensar.
Pero solo palabras… aunque imperceptibles para los demás, son nuestras. Y nos unen cada día más y más!

                                    Javi A 

Al final de mi horizonte

El sol acaricia mi rostro suavemente, mientras a ti la luna entre sus canas te mece dulcemente.
Envolviéndonos a los dos con una historia de amor entre sueños y palabras, que desborda cualquier emoción y a nuestro corazón se agarra.
A ti ella te cuenta como estoy cuando a solas por la noche cruzamos miradas y le digo entre susurros lo que de mi alma emana.
Mientras, a mi él me ilumina el corazón con el reflejo de tu mirada, que se queda grabado a fuego cuando le miras con nostalgia. Pidiéndole que me traiga tu amor ardiente cada mañana. 
Y así pasamos los días y las noches, entre susurros y miradas, entre sueños y palabras, entendiendo que el amor no conoce distancias.
Y alimentamos su llama a diario con el calor de nuestras almas mientras esperamos el momento de cruzar nuestros pasos por el mismo sendero.
Y paseamos cogidos de la mano recogiendo nuestros deseos, acuñando en cada beso el inmenso amor que nos tenemos.
Pero implacable es su peso cuando no te encuentro y recorren el oscuro cielo las brillantes estrellas.
Dándome tu reflejo y tu mirada perdida entre mis sueños, donde me pierdo entre suspiros de amor por tenerte cerca y la certeza de que pronto mis esperanzas encontraran respuesta.
Hoy me siento frente al horizonte, que entre brisas tu aroma me trae.
Y con la mirada perdida a lo lejos, en mi retina te invento sentada al otro lado sonriendo.
Disfrutando de este amor placentero que llena nuestras horas de alegría al pensar por momentos, que cada día que pasa es uno menos para alcanzar la calma y el sosiego de tenernos frente a frente. Amándonos en silencio, entre miradas y destellos de dos corazones de amor plenos.

                           Javi A