Todos vosotros

Tengo el placer de no conocer a quien me brinda su tiempo en este rinconcito que tengo robado al cielo.
Y aún así, puedo presumir de tenerlos y saber mucho de ellos.
De sentir en cada gesto o lugar donde dejan su huella, sus inquietudes o sus penas, sus alegrías o tristezas, sus deseos y hasta sus sueños.
Porque impregnan sus sentimientos en cada palabra.
O en cada invisible pisada que se queda grabada en este pequeño universo, que más que mío es vuestro!
Así que no penséis que no os veo, porque cada uno sois una estrella que ilumináis mi firmamento.
Y me regaláis vuestra luz cada noche cuando os siento!
Gracias!!!

         Javi A

Al soñarte

Aprendí a sentirte sin tenerte. A explorar tu cuerpo inerte entre mis sueños mientras te escurrías como el agua entre los dedos. Las caricias que prodigaban mis manos sobre tu piel estudiaban cada poro milimetricamente. A la vez que el deseo y la pasión se escapaba de cada uno de ellos, encendiéndome algo mas que el corazón.
La melancolía se apoderaba de mi inconsciencia a medida que las noches se acumulaban sin piedad sobre la almohada. Aprisionaba este sentimiento hasta convertirlo en dolor.
Un dolor que se hacia adictivo. Como el perfume inventado en mi olfato y que percibía cada vez que te hacia el amor.
No eras consciente de todo lo que en mi soledad eras capaz de traerme.
De cada regalo que en las madrugadas, mientras dormía, suplantaba los sueños por delirios perpetuos entre tu y yo.
Tan solo llegabas a mi, con la inocencia de una niña que se convertía en mujer a cada latido de mi corazón.
Entregando todo de ti para que te llenara de mi. Abusando de cada minuto eterno que nos brindaban los sueños sin pensar que en algún momento había que despertar.
Y cuando la vida resurgía de nuevo en forma de amanecer, abría mis ojos sin querer y te perdías entre la bruma que de un recuerdo que no deseaba olvidar.
Pero quedaba algo entre los pliegues de las sábanas que te hacia resucitar.
Era entonces que me abrazaba a la almohada y tu presencia me volvía a arropar.

                                         Javi A.

El baile

Quiero danzar contigo como lo hacen las hojas en otoño, al ritmo de la brisa que suavemente las acuna.
Y sentir como descienden dulcemente, percibiendo las caricias que el aire les regala en ese último viaje que les lleva hacia la nada.
Como anhelo recogerte entre mis brazos!.
Anudarte con ellos la cintura para no soltarte jamás y bailar en la ternura que nos brinda ese momento. A la vez que buscamos entre nuestros labios los besos que hagan eterno ese palpitar.
Buscaré con mis manos recogerte, envolverte con la calidez de un amor perenne lleno de tenues matices.
De colores te cubrirán, como el otoño hace con los paisajes cuando los pinta con su manto de vida mientras sientes la melodía de unos dedos sobre tu cuerpo que te invitan a soñar.
Encontraremos el modo cada día de hacer sonar las notas que nos hagan bailar.
De podernos a los ojos mirar estando tan cerca, que sentiremos nuestros cuerpos respirar.
Y en cada mirada nos diremos que nada nos separara jamás!
Ven mi amor…, que la música empieza a sonar.

             Javi A

A veces duele

Existe un dolor invisible que se te clava en el pecho como una daga afilada.
Y penetra tan hondo que te desgarra hasta los suspiros, ahogando poco a poco los sentimientos hasta dejarlos sin aliento.
Anulando cualquier intento por respirar un momento y obtener la fuerza necesaria para de tu cuerpo poderlo sacar.
Se alimenta de lágrimas que brotan de las heridas del corazón.
Y a medida que se derraman sin control, aprietan más y más, asfixiándote sin compasión hasta nublar los sentidos, la cordura y la razón.
Nace de la tristeza y la decepción!.
Compañeras de viaje de algo llamado amor.
Viven aletargadas en el fondo del equipaje y despiertan cuando llegas a una estación llamada dolor.
Apeándose contigo, para seguir el camino juntos en ese deambular errante que no te lleva a ningún lugar. Y por el cual, hasta el final te han de acompañar.
Quizás tengas suerte y no tarde en llegar otro tren hasta tu estación en el que te puedas subir y partir dejando atrás ese interminable dolor.
O quizás no!
Quizas tengas que vivir mucho tiempo soportándolo, sufriéndolo y padeciéndolo dentro de un silencio atronador que ni dormir te dejará.
Que succionará tus fuerzas hasta que apenas te puedas levantar.
Que borrará la sonrisa de tus labios y el brillo en tu mirar, dejando opaco todo a tu alrededor y mucha oscuridad.
Si algún día llegas a sentir algo así, jamás dejes de luchar!.
No te dejes vencer por su penar y sonríele a la vida que siempre te regalará un día más!

            Javi A

Mi sabor en tu piel

Se llenará de palabras mi boca cada noche antes de dormir.
Resonarán silenciosas como un susurro en tus labios, haciendo de mi amor tu sentir.
Y acariciaran tu alma con tanta delicadeza, que al soñarme me sentirás tan cerca de ti, que al despertar, tu piel tendrá sabor a mi.

         Javi A

Hoy

Hoy es uno de esos días en que se me antoja pillarte desprevenida y acurrucarme a tu lado, abrazarte por la espalda y susurrarte al oído palabras que despierten en ti el deseo de hacerme el amor.

                 Javi A.