Nunca

Me dejaras partir sin equipaje, alejarme del calor de tu cuerpo separando alma y corazón en el intento.
Pero nunca habré de irme, si en tus noches llenas de sueños me llamas y en tus días me recuerdas mientras callan las palabras.

           Javi A

Sintiendo el pasado

Hoy vuelvo la cabeza para echar la vista atrás.
Observar el camino recorrido viendo en cada huella como fue mi caminar. En donde puse el pie para perder y aquellas donde logre ganar.
Y al final, las cuentas no me dan para reír, pero tampoco para llorar.
Me di cuenta que mantener el equilibrio es primordial.
Y aunque la vida a veces me hizo caer, también hubo vientos que me hicieron levantar.
Por mucho que mire para atrás son cosas que jamás podré cambiar.
Tan solo son viejos recuerdos que la memoria se empeña en guardar, mientras giro mi cabeza titubeante para seguir adelante en mi caminar.
Porque la vida no se encuentra allí atrás, está frente a mí, en el siguiente paso que mis pies darán.

       Javi A

Las cartas

Serian aquellas cartas escritas sobre un papel con el alma.
O fue el aroma de la tinta mezclada con mis lágrimas.
Quizás fue el tibio calor que se desprendía de ellas al abrirlas.
Y hoy…, hoy tan solo son el dulce recuerdo de una época donde «amar» tenía otro sabor.

            Javi A

Puro deseo

Quiero mi piel pegada a tu piel y que tu calor sienta mi calor.
Quiero sentir la suave textura de tus caricias envuelta en el aliento de un gemido mientras te miro a los ojos y del mundo me olvido.
Quiero que el amor nos haga a fuego lento.
Que tan solo escuchemos de nuestros latidos su eco y bebiéndonos el deseo, saciemos la sed que cubre nuestros cuerpos.

          Javi A

Navegando contigo

Elegí navegar a tu lado y desde el primer día supe que la mar nos daría tantos días en calma como de tempestad.
Que la brisa nos relajaría en algunas ocasiones mientras en otras el viento arreciaría con fuerza.
Aún así, no dude en echarme a la mar contigo y superar todo lo que nos deparara el viaje.
Agarrándonos fuerte los dos si hiciera falta para no caer por la borda y sujetando con fuerza los amarres que soportarían cada envite que el oleaje nos trajera.
También sabía que en tiempos de calma disfrutaríamos los dos de cada momento.
Seríamos piratas en la inmensidad del océano en busca de un cofre donde guardar nuestro amor como un tesoro y enterrarlo en una isla desierta, donde jamás nadie lo pudiera tocar.
Sabía que seriamos grumete y capitán a la vez, aunando esfuerzos de babor a estribor para seguir a flote día tras día.
Escribiendo en el cuaderno de bitácora esa historia distinta que algún día, en una noche estrellada bajo la luz de la luna, leeríamos de nuevo.
Y al mirarnos, cantos de sirena sonarían a lo lejos para celebrar que a pesar de lo complicado de la travesía, conseguimos llegar a puerto sin naufragar.

     Javi A

Aquella canción

Había algo en aquella melodía, que se clavaba tan profundo dentro de mí como el abismo más negro y oscuro.
Cada nota que sonaba era el eco de una amiga inseparable desde hace años.., la tristeza!
Caminaba con paso firme pero lento. Los pies se hacían pesados al avanzar. Parecían hundirse en la arena sin remisión, tragándose todo aquello que escupía el corazón.
Notaba aquel temblor en la voz y en mis manos el sudor cubría la piel sin temor.
Parecía como si dentro de mí todo encogiera a la vez. Apretándome con fuerza hasta sentir un dolor punzante que abría heridas incapaces de cicatrizar.
Cómo podía parar todo aquello?
Si el recuerdo me mataba en vida y los sonidos penetraban tan dentro, que se quedaban grabados a fuego.
Abrasando todo a su paso mientras caminaba a duras penas empujado por el viento.
Incapaz de cortar el flujo de lágrimas que se deslizaba por mis mejillas, observaba como caían e impregnaban con su dolor la tierra que pisaba.
Las sentía una a una correr suavemente por mi piel. Heladas como la nieve del más crudo invierno y dejando un surco que jamás podría ya borrar.
Y sin embargo no quería dejar de escuchar, no podía parar de martillear mis oídos con aquella canción.
Me sentía hechizado, adherido a sus acordes mientras balanceaban todo mi mundo sin piedad hasta volverlo a derrumbar.
Quizás un día logre apagar ese recuerdo.
Y con él desaparezca este tormento que siento cuando resuenan de esa canción los ecos y me siento indefenso ante la vida, el amor y los sueños.

       Javi A

Que no daría

Que no daría por despertar a las mañanas, a los días perdidos en el calendario, a los amaneceres por el sol tostados, con el aroma de tu piel por todos mis sueños impregnado.
Que más quisiera yo, que el candor de tu mirada atravesándome el alma cada alborada.
Sintiendo de su amor la calma y de su color la luz que derrite mis ansias. Convirtiéndolas en caricias por debajo de las sabanas.
Que fuera de mi vida, si sentada en mi regazo te tuviera desnuda de cuerpo y alma.
Sosteniendo ese café en su taza mientras se te caen sonrisas que lo endulzan. Y tus labios vuelan por mi cuerpo, regalándome las alas para amarte un día más y no dejar jamás que te vayas!

          Javi A