Paseando

Me gusta pasear por el campo, recoger la tranquilidad de sus sonidos y empaparme con sus aromas.
Disfrutar de la serenidad que transmite su silencio y envolver con sus colores mis sueños.
Me encanta pararme y captar en cada detalle su belleza.
Acercarme con cuidado a una rosa para olerla. Acariciar mi rostro con la suavidad de sus pétalos e imaginar cerrando los ojos, que son tus labios los que me besan.

         Javi A

Tus caricias

Extiende sobre mi mano las caricias que al final del día te sobren.
Yo te las guardaré en la noche junto a mi corazón y cuidaré de ellas, mi vida, como nadie lo haría jamás.
Les daré el calor necesario y las mimare con devoción, para mañana devolverlas con una sola razón.
Sentir como tú piel me acaricia y me cubre con tanto amor, que el frío de tu ausencia desaparezca y con el…, el dolor.

        Javi A

Si pudiera

Si posar levemente mis labios sobre los tuyos lograra, describir tal sensación no se pudiera.
Ni de palabra, ni con las letras.
Pues sería imposible que nadie expresara o escribiera, lo que en ese momento mi cuerpo a mi alma le dijera.

           Javi A

Mi realidad

Hay un punto invisible donde cada noche reposan mis sueños, un lugar donde cuando quiero me pierdo y prisa por volver no tengo.
Es el punto exacto donde mi realidad se tiñe de fantasía y mis paseos por allí se vuelven poesía, pues se encuentran mis recuerdos con los deseos.
Se hablan entre ellos mientras yo los escucho y tomo asiento, pasando los tres el tiempo en una atmósfera de relax y sosiego.
Olvidando una realidad que para nada quiero, porque en ella me faltan tus caricias, tus miradas y los besos que en ese lugar encuentro.

               Javi A

El hueco

Ella quería sensibilidad!.
Él la miro a los ojos en silencio, colocó ambas manos en su rostro y con una dulzura inusitada se acercó a ella.
Y le beso la puntita de su naricilla respingona con tal ternura, que solo se escuchó el eco de un suspiro en el hueco que aún quedaba entre los dos corazones.

              Javi A

Los vi

Vi unos ojos que me miraban.
Sentí que su mirada me acariciaba con tanto amor, que la guarde en la memoria para que el tiempo no borrara su color.
Desde entonces vivo para que me miren otra vez y llenen de calor mi corazón.

               Javi A

Regalando sentimientos

Cuando escribo nunca piso el suelo, en las nubes me sostengo sobre la alfombra de palabras con las que luego invento sueños.
Voy y vengo de la realidad a la fantasía, saltando esa línea donde se confunden y les rindo pleitesía mientras vuelan por mi mano historias, fábulas, cuentos, leyendas o alegorías.
Caminan mis dedos por papeles en blanco, ligeros de equipaje y sin prisas, borrando las sombras, sacando a la luz todo lo que esconden entre sus cuatro esquinas, uniendo sin piedad la noche con el día.
Y me dejo llevar por la vida, flotando…, pues mis pies no caminan, vuelan sin rumbo fijo para regalar sentimientos hechos poesía.

           Javi A