Metáforas

Gotas de rocío dulces como la miel, templadas por el calor que vive en su interior, anuncian el amanecer.
Se deslizan por su piel suaves como la seda, tersas como el satén.
Entregando la savia de todo ese amor a quien su belleza supo ver.
Que dulce placer si pudiera su néctar con mis dedos recoger.
Degustar la vida en todo esplendor sintiendo en mis labios el placer.

            Javi A

Atentamente

Dedícate a vivir la vida.
A soñar para ti, a reír para ti, a llorar para ti.
Camina tus pasos sin extrañar nada.
Sin pensar que te falta algo para completarte.
Deja de buscarme y entonces será cuando llegue.

Atentamente: El amor.

         Javi A

Y volé!

Y quise volar…!!
Aceleré mis pasos hacia aquel horizonte templado por los vientos.
De colores infinitos y sueños perpetuos.
Sin más pretensiones que extender mis alas y dejarme llevar por las corrientes surcando los cielos.
Y entre las nubes nadar hasta el lugar donde mi cansancio posar.
Permitiendo a mis anhelos reposar, a mis sueños soñar y a mis alas sus plumas curar.
Dejando inmóviles unos pies fatigados de tanto buscar.
Y volé…!!

         Javi A

Gotas de lluvia

Sentado frente a la ventana me quedo hipnotizado viendo la lluvia caer.
Escucho el tintineo de las gotas contra el cristal, como una melodía incoherente que embriaga este frío que rodea el ambiente.
Suenan y suenan incesantemente golpeando mi mente. Despertándome del letargo en el que vivo sumido ante la ausencia inclemente.
Dulce partitura de acordes llena, se complementa en el silencio abrumador de este hueco con el crepitar de las llamas de la chimenea.
Se balancean, se mueven con sutileza como si estuvieran bailando un vals que me invita a soñar.
La mirada se queda fija en su movimiento, inmóvil ante tal acontecimiento.
Y se va creando dentro de mi cabeza una retahíla de letras, de palabras sin sentido que poco a poco se ordenan.
Encontrando en su danza el modo y la manera de crear la poesía que corre por mis venas.
Es entonces cuando mis dedos cobran vida.
De versos se llenan mientras empapan las páginas de primaveras floridas, de otoños y hojas secas, de veranos ardientes y de inviernos perennes.
Sollozando sobre el papel con la dulzura de un niño que derrama lágrimas mientras se van posando lentamente.
Otorgando sentido a este momento, a este instante en el tiempo donde el fuego y la lluvia se unen para siempre, dando vida a lo que mi corazón siente.

       Javi A