Será perfecto cuando mis manos puedan sujetar tus miedos.
Javi A
Hoy entras a un mundo creado para ti, para tus sueños y tus inquietudes. Donde el paseo mas reconfortante se une al placer de la lectura y los sentidos. Aquí solo pretendo dar a quien desee recibir, un trocito de mi y mucho de lo que llevo dentro. Atrévete y pasea por mi mundo.
Será perfecto cuando mis manos puedan sujetar tus miedos.
Javi A
Duda de algo y jamás podrás lograrlo…, cree en ello y no habrá ciclón, tornado o terremoto que pueda pararte.
Javi A
Que unos pies cansados de caminar, no sean el motivo que te haga parar, pues en ellos no está la fuerza que te impulsa a avanzar.
Cierra los ojos y siéntela, escúchala en los latidos que fluyen de tu interior, porque ahí reside la energía que necesitas para seguirr.
De ahí es donde te llega el empujón…, de tu corazón!
Javi A
Quisiera perderme en tu mirada eternamente.
Navegar a través de ella con la serenidad que transmite un mar en calma y naufragar en sus lágrimas cuando rieguen de felicidad tus mejillas.
Avivando con ello la llama de este amor que vivimos tú y yo todos los días.
Tengo un deseo anclado a mi pecho que vive aletargado esperando paciente su momento.
Recogerte entre mis brazos cada anochecer para dormirme sintiendo tu cuerpo, descifrando el calor que emana de él mientras te sueño en silencio.
Esperando que al despertar, el amanecer me traiga tu sonrisa y esa suave brisa que siento cuando me regalas tus caricias.
Ese sutil anhelo que sobrevuela mi alma cuando te pienso, es el sustento de mi consuelo al saberte mía y la razón de mis desvelos a la espera de entregarte toda mi vida.
Porque eres el amor que convierto en palabras cuando con la tinta me expreso, ese abrazo que siento, cuando a mi vera dulce y cariñosa te presiento.
Y se engalana de rosas la prosa que nace de mis dedos.
Eres…, el susurro que vive en los versos que por no tenerte a mi lado, invento.
Javi A
Aprendí a callar palabras, no sentimientos.
Javi A
Sencillamente una locura! Así se podría definir la vida junto a ella.
Una explosión de actos incoherentes y sin sentido llevados al extremo.
Conjugando hasta el último verbo en todos sus tiempos sin excepción, desarmando hasta el último atisbo de sensatez.
Un día a su lado es una aventura que no tiene fin y donde hay cabida para cualquier disparate, imprudencia o irresponsabilidad que nos haga brotar una sonrisa, una carcajada o una pizca de felicidad.
Es en ella donde encuentro el complemento que le faltaba a ese absurdo deambular por mis días, mientras se me iba la vida sin pararme a pensar que mañana mismo se podría acabar.
Que locura pensarán!.
Que insensatez por Dios!
Vivir una vida sin control !
Nada más lejos de la realidad, pues a ojos de los demás somos una pareja normal.
Con juicio, educación y responsabilidad como exige la sociedad.
Es donde nadie nos ve cuando nos dejamos por nuestros instintos llevar. Desatando nuestros deseos sin ningún complejo, haciendo que la vida sea un motivo para disfrutar.
Porque si te limitas, jamás sabrás que en la vida hay algo más que todo aquello que el mundo llama…, normal!
Vive hoy para arrepentirte mañana sin pensar en los demás, que tu vida es tuya y de nadie más!

Javi A
Busca a alguien con quien disfrutar de la vida, que para amargartela tú solo te bastas.
Javi A
Y cuando miro al cielo, te veo allá en lo profundo del firmamento.
Escondida detrás de una estrella, acurrucada en el calor de su estela.
Y yo no dejo de mirarte!
Y tú me miras con pena.
Esperando que suba a buscarte, te traiga conmigo…, y se acabe la espera.
Y así noche tras noche inundando con mis versos el universo.
Esperando te lleguen y me sientas muy dentro, hasta ese día que estemos juntos y sean mis labios los que te hablen de amor mientras te beso.
Javi A
Frágil suspiro de amor vencido, se quiebra en la distancia como el cristal.
Soltando pedacitos al aire que se clavan sin piedad, en los sueños dormidos que en la almohada crecen cada madrugada esperando ser verdad.
Deseos truncados al instante por el frío sinsabor de percibirlos a destiempo, tumban todo aquello que sentimos al dejarlo sin aliento, mientras en la realidad caemos dando rienda suelta a los sentimientos.
Anhelamos quimeras desprendidas de las nubes que empapan las palabras abatidas por el tiempo. Y arropamos sus sonidos con el calor de nuestros cuerpos, dando esperanza al miedo y sentido al deseo.
Impotencia de un amor vivido desde el otro lado del camino, esperando con paciencia el momento en que al tocar el viento, traiga parte de ti en su aliento.
Dando al corazón el necesario sustento, para seguir viviendo mientras llega el momento de rozar dulcemente con mis manos tu cuerpo.
Horas que llenan calendarios acunando con su movimiento las ansias de felicidad, pasean sin piedad su evidencia por la línea estrecha de la cautela.
Apoyando las promesas en el borde del tranco que guarda celoso el umbral de la puerta.
Vacilantes como el péndulo, se asoman tímidamente a la ventana los te quieros que observan a lo lejos su destino.
Quedando prendidos del abismo que acecha pacientemente, esperando la oportunidad para resquebrajar la aparente fragilidad y atacar sin clemencia donde más duele.
Rompiendo sin remedio el hilo que sustenta, la ilusión sincera de dos corazones que se aman sin condiciones.
Javi A
Después de un largo día de trabajo nada reconforta más que llegar a tu hogar. Sientes ese aroma a cariño nada más entrar por la puerta y todo cambia de repente.
La noche ha caído ya sobre la ciudad y la luna proyecta su luz para iluminar los sueños.
Una dulce sensación se apodera del ambiente y llega ese momento del día que uno espera impaciente.
Me encanta sentarme junto a ella en su cama y abrir ese libro que tanto la gusta y que ya le habré leído mil veces. Pero es su preferido y mil veces más se lo leería tan solo por verla sonreír mientras me mira.
Donde lo dejamos ayer? Le pregunto!
Y ella mete su manita entre las páginas, buscando con rapidez aquella que sin duda la fascina, pero no porque fuera ahí donde nos quedamos, no! sino por los dibujos que la atraen hacia esa en concreto: un castillo y una princesa recogiendo flores. —
Y por mil y una vez, como las noches del otro cuento, nos saltamos la mitad de este y empezamos a leer su historia:
-«Aquella mañana la princesa recogía flores del jardín real para colocarlas en la mesa a la hora del desayuno. Ella sonreía y cantaba.., (la la la lala)… Mientras, las flores bailaban a su lado, esperando ser una de las elegidas para engalanar aquel jarrón….»
Nadie puede imaginar lo que siento en ese momento, cuando la veo mirarme con ojos de búho, asombrada y llena de felicidad e ilusión escuchándome imitar a la princesa. Cambiando la voz y procurando captar su atención.
Son momentos que me llenan como padre y como persona, a la vez que me hacen tan feliz como a ella.
Pero hoy tenemos espectadores, se nos ha colado una!
Está apoyada en la puerta su madre, escuchando atentamente con una sonrisa en los labios y otra en su mirada. Así que le pregunto a la dueña del cuento si podemos invitarla a nuestro particular escenario y asiente con la cabeza mientras estira su brazo para que vaya a su lado.
Llega hasta la cama, se tumba junto a ella y la abraza con tanto cariño que suelta un pequeño grito de amor, a lo que nuestra princesa responde con un gesto que nos hace reír a los dos, llevándose el dedo hacia la nariz…, ssshhhh!!!
Así que me dispongo a seguir con el relato del cuento mientras las dos escuchan ensimismadas y observan atentamente cada gesto.
Apenas por unos minutos, porque enseguida el arrullo de mi voz las hipnotiza y se dejan llevar por el cansancio hacia ese sueño donde princesas y príncipes viven felices y comen perdices.
Yo solo puedo quedarme allí, mirándolas a las dos mientras doy gracias a Dios por la suerte de tenerlas y por tanta felicidad.

Javi A