Se ahogan las palabras al quedarse dentro, se quedan sin aliento que les den el sustento para crecer y coger vuelo. Se van poco a poco muriendo sin remedio, pues les falta el calor que hay detrás de los sueños y se secan como las hojas en invierno.
Vive el amor aletargado en rincones de oscuridad cubierto, donde nadie alcanza a verlo y las ilusiones se van consumiendo.
Te oprime sin piedad el pecho y quisieras gritarlo a los cuatro vientos, pero no puedes hacerlo y sigues día a día caminando, con la única compañía de ese amor que no traspasa el silencio.

                   Javi A.

Quizás no entiendas que tanto sentimiento quepa en tan poco espacio, ni lo que expreso cuando te hablo. Quizás no entiendas que las palabras son tan solo el reflejo de unos latidos, que llegan a mi voz para decirte cuánto te amo. Quizás no lo entiendas…, pero si tan siquiera lo sintieras, encontrarías la manera de soñar conmigo y cubrirnos de estrellas.

                 Javi A.

Deja que te roce como lo haría el viento, que suspiren por ti mis dedos y que al mirarte encuentres en mis ojos tu reflejo.
Deja que mis labios te enseñen a que sabe un sueño, que sin tocarte sea capaz de erizarte el bello y si escuchas un latido, se ponga a temblar tu cuerpo.
Deja que el silencio hable y te diga lo que siento.

                     Javi A.

En un instante que inventaste cuando sentiste la calma, con apenas un susurro encendiste la llama, templaste con tus besos mi alma y cubriste con deseos mis sábanas.
Acariciaste con tus labios miles de dulces palabras, enseñando el significado de un sentimiento al corazón, que en silencio, tu cuerpo clama perdiéndose en tus ojos cada madrugada
Se enredaron los sentidos en el viento, entregándose al dulce placer de respirar, de llenar los pulmones con sensaciones donde apoyar unos sueños, que de no tenerlos sería inútil ese sustento.
Poder apreciar en lo más mínimo la belleza más grande, sentir el placer de descubrirte en un sinfín de matices, que cubren por completo un mundo añorado y pintar con tus manos ese lienzo donde quede este amor plasmado.
Todo aquello que siento lo tengo aquí guardado, en cada caricia que no he dado, en mil besos que aún no he besado, en millones de miradas que hablaran en silencio mientras a solas tu yo nos amamos.

Javi A.

Libre es aquel pensamiento que nace de lo profundo del corazón, que vuela a través del tiempo y del espacio sin obstáculos, cruzando el cielo mecido por el viento y llega a su destinatario, puro y limpio como el sentimiento soñado, dejando en su regazo la esencia de ese amor que vive en sus vidas aletargado.

                                           Javi A.

Yo quisiera saciarme de ti entre las sombras de tus sueños, acoger dentro de mi todo aquello que destila tu cuerpo, fundirme en tu boca hasta que el alba ilumine la noche y perderme entre tus brazos mientras pronuncio tu nombre.

                                               Javi A.

Si un día cualquiera, de esos en los que no haces nada, en los que tu vida se para, te encontraras mientras paseas por tus sueños con mi alma, acógela entre ellos y regálale el calor que le hace falta.
Cuida de ella mientras llego y aliméntala desde el alba con ese cariño que nace de tu mirada, no dejes que que se sienta asustada, mímala como si fuera un niño y se entregará a ti cada día, hasta que las estrellas del cielo se caigan.

                                                 Javi A.

Me quedé allí sentado, pensándote, rodeado de silencio, observando cómo la brisa balanceaba el viento y acunaba tus cabellos.
Las nubes a mis pies, eran un mar de algodón que se perdía en el tiempo.
Portaba su marea olas cubiertas de sueños y se acercaban a mis ojos, que de ti estaban llenos, acariciando esa mirada que perdida en el horizonte, gritaba a los cuatro vientos todo este amor que llevo dentro.
Y aunque fuera bajito y durara un momento, en la inmensidad de aquel instante, como un susurro se escuchó un «Te quiero».

                  Javi A.