Sería muy fácil

Sería muy fácil entregarte el corazón y llenar tu vida de sonrisas, acariciarte el alma y desearte cada madrugada, coger tu mano para ir a tu lado paseando, abrazarte cuando lo necesitarás y hacerlo aún sin necesitarlo. 
Sería muy fácil sentir la dulzura de tus labios en mis labios, sentarme a tu lado y soñar juntos mientras charlamos, acompañarte en tus mejores momentos para disfrutarlos y también en los peores para calmarlos. 
Sería muy fácil verter caricias sobre tu cuerpo dejando crecer en ti el deseo, llegar por la espalda y sorprenderte con un beso, recoger tu cintura con mis brazos y darte con ello el calor necesario, amarte cada noche entre las sábanas y te durmieras después a mi abrazada.
Sería muy fácil despertar a tu lado cada amanecer y que mis manos fueran sobre tu cuerpo una fuente de placer, reírnos juntos por tonterías mientras nos comemos a bocados los días, secar con mi amor tus lágrimas y cambiarlas por una felicidad soñada.
Sería muy fácil encontrarte en mis ojos reflejada como un espejo y seguir tu figura mientras la dibujo con mis dedos, esconderte en mis pensamientos como un tesoro y buscarte cuando no te veo, entregarte la fortaleza y el sustento de un sentir que no entiende del tiempo.
Sería tan fácil ir sumando deseos y entregártelos como si cada día fuera un comienzo, tan fácil inventarme una vida de un amor con el cual siempre he soñado, tan fácil mi vida…, sería tan fácil, si tan solo te tuviera a mi lado. 

Javi A.

Quiero sentir lo que sientes cuando el sentimiento crece.
Cuando tu cuerpo pierde los sentidos y se rinde a los caprichos de la mente, encontrando en los sueños la realidad de tenerme.

                                       Javi A.

A mi mente llegaste y allí te acomodaste, dejando tu esencia en cada suspiro que mi corazón exhala y de ahí no te quiero sacar, pues de mi alma siempre serás, aquella pincelada, que supo pintar mi vida de un color especial.

                                             Javi A.

Se pierde la mirada en el horizonte, vaciando mi mente, construyendo sueños que del todo duelen, mientras la vida pasa y el sol a lo lejos se pierde.

                                       Javi A.

Déjame que pare el tiempo, que esto que sentimos se quede perenne por siempre en nuestros sueños, incluso cuando se hagan realidad. Déjame atrapar cada instante que surja entre los dos, en ese hueco que tengo para ti en mi corazón, acomodarlos allá donde nadie nunca podría llegar para contaminarlos y cuando no estés a mi lado poder ir a buscarlos.
Que tanto sentimiento no quede jamás en el olvido, como aquellos que pasaron y ya no se recordaron, como aquellos que nunca llegaron, aunque esos dan igual porque nosotros, venir no los dejamos; simplemente vivamos!
Sentémonos un día cualquiera, en el regazo de los sueños, dejémonos mecer por ellos mientras como niños nos amamos, si! Como niños digo! y por ese amor tan puro que ellos desprenden lo hago, porque su verdad cuando te aman es serenidad para el alma y así quiero amarte, así quiero hacerlo cada día y cada madrugada.
Un remanso de paz cubre cada esperanza, esas que despiertan contigo cuando abres los ojos cada mañana, aquellas que viven aletargadas esperando el momento para alcanzarnos, para cambiar de nuestro mundo lo áspero y convertirlo en suaves ilusiones. Ilusiones que logren acariciar estos dos corazones plenos de promesas con un ápice de ternura y que en cada lágrima mía…, en cada lágrima tuya, se vaya un poquito de esta amargura, dejando en su lugar alegría y dulzura.

                                                     Javi A.

Se me esconden las palabras en la oscuridad de una aparente calma, dejándome a ciegas mientras las busco palpando la nada y corre raudo el tiempo, mientras observo como se aleja desde mi cama. Se me caen de las manos las letras, escapándose de entre los dedos sin remedio, dejando seca la tinta que empapaba el papel con mis sentimientos.
Apenas las puedo sujetar mientras se derraman por debajo de unas lagrimas, que llegando al suelo, las diluyen hasta hacerlas desaparecer, borrando cualquier rastro de los recuerdos.
Que puedo hacer entonces? si me siento vacío y hueco, huérfano de sueños y locuras que eran mi sustento para la cordura. Apenas logro encadenar con ellas, el eco de una voz lejana, que susurrando aún tiernamente, con su lamento me llama, mientras camino despacio y sin mirar atrás, en dirección contraria.

Javi A.