Hoy quiero…, deseo…, hacer una parada en mi viaje, descansar la mente y relajar el corazón, para ahuyentar fantasmas y dedicar unas palabras a aquello llamado amor.
Aquello que un día cualquiera, cruza el umbral y se planta cuál árbol en tu jardín, para echar raíces y crecer día a día, con la sabia que destila el sentimiento perdido y de nuevo encontrado.
Que significa amar?…, Que se debe sentir?…, Que se debe hacer?…
Casi todos nos dejamos llevar por ese flujo de afecto, ternura y pasión, inalcanzable en ocasiones. Nos arrastra en su deambular como un torrente que fluye con fuerza y nos degrada hasta hacernos vulnerables. Va limando asperezas, igual que ese mismo agua lo hace con la roca más dura, hasta dejarla suave como el pétalo de una flor y derriba las defensas creadas sin el menor esfuerzo, dejando los huecos suficientes para que se filtren las sensaciones, dando así un nuevo decorado al maltrecho corazón.
Conviene especificar su peligro latente, pues de entre todos, ese poder es el más destructivo si no logras controlarlo. Te posee con tal fuerza, que anula otros sentidos que hasta entonces te mantenían vivo, con la consecuente amenaza al exponer abiertamente lo que tan celosamente guardabas y entre otros, el miedo, mantenía alejado de los posibles desafíos.
Pero aún así, siendo consciente del nuevo riesgo, una fuerza superior se abalanza sobre ti y comienza una etapa en la cual, confusiones e ilusiones se entremezclan con esperanzas y sueños, alcanzando un estado de euforias y desvelos no igualado por nada en este mundo.
Eso es el amor, un compendio de sinsabores y dichas que transforman tu vida y le dan un vuelco para convertir algo que creías controlado, en algo que jamás controlaras iniciando así un nuevo ciclo capaz de llevarte a lo más alto de la montaña, o a lo más profundo de una cueva, todo depende de ti.
Confianza, respeto, tolerancia, comunicación, son entre otras las bases para afianzar una esperanza, pero sobre todo es el amor y el deseo de bienestar, quien al final pondrá la primera piedra para la construcción de un nuevo proyecto lleno de ilusión, que día a día deberás regar sin descuidarlo para al final poseer lo que tanto ser humano anhela…, ser feliz.
Javi A