Quizás el amor no escapa al tiempo, como tampoco lo hace la edad, pero sabemos desde que nacemos, que de un modo u otro nos acompañará.
En los momentos más alegres y en los más difíciles también, solo hay que mirar bien adentro y veras como sigue ahí, aletargado o escondido, furioso o triste, pero presente en tu vida.
Mucho se hablo ya de una breve palabra que apenas ocupa lugar y sin embargo por los tiempos de los tiempos sus proezas sin igual, rozaron los vientos y marismas, torres y portal, calles y locales, cada hueco por llenar.
Dicen que no se puede explicar, que al igual que la fé solo sentir podrás sin llegar a razonar el porqué ocurre y que sensación te da.
Pero si me permites discrepar, pienso que sentirlo solo el comienzo será, explicarlo todo el mundo puede con un simple caminar, una mirada furtiva, un roce sin tocar, con besos de ternura o amando sin dudar.
Con palabras, si que estoy contigo que más complicado será, pero busca en tu vocabulario y seguro encontraras como lograrías contar eso que ahora sientes o que quisieras soñar, como podrías plasmar el aleteo de las mariposas o la pizca de ansiedad, ese deseo de probar o esa sonrisa al despertar, esas noches en vela o al dormir el primer pensamiento regalar, esa pasión palpable o las lágrimas que en la distancia correrán.
Poetas y juglares, bardos y coplistas, rapsodas y hasta el trovador, escritores enamorados del amor durante siglos lo supieron modelar, recoger en sus escritos e incluso hasta alguno lo supo cantar, y en sus memorias manuscritas su legado nos dejaron, para que generaciones venideras no apagaran el encanto.., el encanto de sentir y en su modo y forma de «hablar», cada uno a su manera lo pudieran expresar.
Así que manos a la obra, que el futuro ahí está y los nonatos que vendrán, algún día lejano quizás encontraran, rebuscando entre sueños lo que tú un día pensaste no podrías lograr.
Javi A