Deseos imperfectos que a lo largo del tiempo
se funden con lo incierto de una razón,
obligan al pensamiento a traerte hasta mi pasión
dejando el momento grabado en el corazón.
Me queda en los labios el sabor de tu piel
que aunque soñada entre mis sábanas
desvelan en mí aquello que siempre busqué
y despierto con su gusto, por poderte tener.
No importará el camino que deba recorrer
si cada noche al cubrirme de estrellas
entre la aurora y la luna llena
te encontrara de nuevo antes del amanecer.
Porque es ahí donde sin duda puedo
de entre tus brazos cada minuto nacer
haciendo de lo efimero algo eterno
en ese momento que soñando… te puedo ver.
Javi A.