Aún siento el sabor de tu piel en mis labios
recorriendo la comisura
abandonado al placer sublime
de sentirte sin estar.
Mis dedos pintan tu cuerpo de caricias
impregnando de sentido
ese lienzo en blanco y virgen
que mi amor a escondidas busca en ti.
Tus besos, sin besar, llegan a mi
deleitandome sin pensar
de la suavidad de su ternura
y el candor de su dulzura.
Amándote, me despojo del pudor
en el mapa de tu cuerpo
e imagino sus valles y montañas
para andarlos sin descanso.
Todo en mí te llama
a gritos en la madrugada
mientras te sueño y me abandono
a la sutil esperanza.
Javi A