Yo solo quiero un amor sincero, uno de esos que te llenan de «te quieros» en cualquier momento, de los que te miran a los ojos sin complejos ni miedos. Deseo todo aquello que siento en mis sueños cuando lo invento, eso que cualquiera añora en lo más profundo de sus sentimientos y no duda en entregarlo si llegara el momento.
Que me cubran de caricias cuando me abrazo a su cuerpo, mientras me mira con la ilusión de quién ama y se queda esa mirada perdida en el tiempo.
Solo anhelo que me coja de la mano mientras con ella paseo o agarrar su cintura para llenarle el cuello de besos, dejando impregnado mi olor en su piel y que sienta mi presencia aunque yo no este.
Deseo que me mimen como a un niño de vez en cuando y jugar a serlo, en esos ratos que a solas nos tenemos. Que me haga el amor mientras yo enciendo su deseo y acabemos los dos apagando ese incendio.
Me encantaría que mis sueños fueran los suyos y vivirlos juntos intensamente día a día, enojarnos de vez en cuando para darle emoción y algún sentido a nuestras relación, esperando con ansias el momento de la reconciliación.
Que sus locuras me hagan reír a carcajadas, que acabemos la noche con una guerra de almohadas o corriendo desnudos por la casa.
Me pierdo si un día cualquiera, acurrucados en el sofá, me besa y siento en sus labios, ese cariño que su dulzura me deja ver a diario.
O presentir sus manos mientras duermo, que me plante sus caricias en mis sueños y me de un beso de regalo.
Yo solo quiero sentir que tengo valor para ti, que me hagas saber que soy especial en tu vida y que tu amor sea la mayor ilusión, por la cual luchas a diario…, porque yo también soy humano y me gusta que me quieran sin dudarlo.

                      Javi A.

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