En la miel que desprenden tus manos, está impregnado el sabor de tu cuerpo y la dulzura se saborea hasta en la comisura de tus labios.
Javi A.
En la miel que desprenden tus manos, está impregnado el sabor de tu cuerpo y la dulzura se saborea hasta en la comisura de tus labios.
Javi A.