Tiene aquel aroma que traslada la mente a destinos ardientes.
Ese calor incierto donde acudir para saciar el deseo ferviente.
Ella es color que penetra por la retina lentamente, mientras te envuelve en su juego tiernamente.
Saborea cada sorbo de su esencia, como si fuera la ultima gota de liquido sobre la tierra. O morirás de una sed que nadie merece.
Deja que ella estimule lo que esconden tus secretos y será el puente hacía su lado más perverso.
Ella será quien encienda y apague a la vez tus sueños.
Nunca olvides donde acaban las caricias y encuentra si puedes donde empiezan los versos.

                                           Javi A.

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