Tengo mil maneras de apretujarte, de atraparte, de agarrarte. Y seguro que alguna más.
Pero voy a arriesgarme a decir, que hay una que te gusta más que las otras.
Esa en la que mis manos aprietan indecentemente tus nalgas, mientras mis labios devoran las turgentes formas que meneas descaradamente frente a mi.
Juegas a provocar y lo consigues, porque sabes perfectamente que me vuelves loco.
Y me llevan los demonios cuando tengo tu cuerpo cerca, caliente y con ese perfume con aroma a deseo, que te pones en la piel solo para mi.
Solo para mi…!!
Y nadie sabrá jamás donde acaban nuestros sueños o donde empiezan nuestros juegos. Esos que solo tu y yo sabemos jugar.
Porque son tan perfectos, que no nos hace falta disimular.

                                                 Javi A.

Deja un comentario