Procuraré no caer en lo vulgar con mis palabras a la hora de expresarme, pero a veces la locura se apodera de mí, cuando a solas tu cuerpo desnudo me invento.
En ocasiones me encanta amarte dulcemente, hacerte el amor sin prisas, perderme en tus recovecos, apoderarme de tus secretos y apretujarte contra mí como si fueras un peluche suave y tierno.
Pero en otras debo reconocer que en tu piel mis sentidos pierdo. Que me sale lo pervertido que llevo dentro y mis deseos son follarte y empotrarte contra la pared bebiéndonos la pasión sin control y sin miedos.
En tu cuerpo me veo aprendiendo y enseñándote aquello que vive en nuestros deseos, desbordando la imaginación hasta dejarnos secos, exhaustos, sudando y satisfechos.
Me gustan tus labios, imaginarme su sabor y lamerlos despacio para después suavemente morderlos. Tatuar mis besos en tu cuello y bajar despacio hacia dónde nacen tus turgentes pechos.
Adentrarme entre ellos y conocer su tacto, apretarlos, sentirlos y desearlos mientras se excitan tus pezones por momentos. Mirar como se endurecen debajo de la seda de tu sostén, apretándolos con mis labios hasta hacerte enloquecer y provocar que te los muerda y saboree con mi lengua mientras te retuerces de placer.
Todo ello, mientras apoyada tu espalda en la pared me dejas desnudarte poco a poco, enredándome en el ardiente placer, que brota de tus manos, de tus labios y de tu piel !.

                    Javi A.

Deja un comentario