Quiero que ese deseo que sientes en tu estómago baje hasta perderse entre tus piernas. Que te obligue a apretarlas para sujetar lo que sientas.
Deseo que mires a tu alrededor y sonrías con picardía. Pero que nadie sepa que me estoy derritiendo entre tus piernas. Que te vuelves loca sintiéndome entre ellas.
Que se derrama la miel que nace del deseo por entre sus labios y me sientes tan dentro que no puedes pararlo.
Que esa locura que a medias tenemos no termine jamás y se vuelva adicción perversa. Capricho constante corriendo por nuestras venas, sublime desesperación traviesa y el placer más intenso de miles de noches en vela.
Que cada caricia se haga eterna, cada beso perpetuo.
Que los sentidos tengan sentido e interminables sean.
Que logremos que soñar este sueño valga la pena.

              Javi A.

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