El poder de la imaginación es tan grande, que al despertar, antes de abrir los ojos, lo primero que siento es el aroma de tu cuerpo penetrando en mi mente.
Ese aroma que se desprende de tu piel después de hacerte el amor. Esa mezcla de sudor, calor y deseo que ensalza el perfume que te pones antes de seducirme.
Todo ello se mezcla en mi cabeza, se funde en mis sentidos y volviéndome loco de deseo, me dejo llevar.
No quiero abrir los ojos, pues mis dedos sienten el tacto de tu piel como una llama que quema cada sensación. Te acaricio con dulzura mientras mi cabeza se convence de tu presencia, aunque no estés.
Y esa mezcla de sueños y deseos que me llegan al despertar, son el punto de partida de mis fantasías contigo. El comienzo de momentos donde te hago mía, donde te siento mía en todo el contexto de la palabra. Donde tu cuerpo se vence a mis deseos y el mío a los tuyos, ganando una batalla donde los dos salimos vencedores.
Y te amo como nadie jamás lo había echo antes. Te llevo a lugares donde los dos llegamos por primera vez. Me vacío de sentimientos para no dejar nada dentro.
Y cuando acabamos de amarnos, tan solo te vuelves, te abrazo y pego mi pecho en tu espalda, provocando con el roce volver a empezar.
Y todo ello antes de abrir los ojos y despertar…

            Javi A.

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