Escuchaba caer el agua desde la cama e imaginaba las gotas deslizándose por aquel cuerpo que había sido suyo hacía tan poco tiempo, que aún tenia su aroma pegado a el.
La tentación superaba a la razón y se levanto despacio para acercarse sin hacer ruido hasta la puerta que se encontraba entreabierta y dejaba ver la figura de aquella mujer que le hacía arder de deseo.
Ella no se había percatado de su presencia y con sus manos acariciaba todo su cuerpo lentamente, repartiendo el jabón por el y sintiendo el placer del calor que le proporcionaba el agua cayendo sobre su piel. A cada instante se excitaba más recordando los momentos vividos y sus manos buscaban encender de nuevo esa pasión que la llevo al éxtasis mas sublime en los brazos de aquel hombre. El liquido ardiente que chorreaba lentamente por ella, acariciaba sus sentidos y se dejaba llevar mientras cerraba los ojos e imaginaba que estaba allí amándola de nuevo.
Mientras él, no perdía detalle desde la puerta de todo lo que estaba aconteciendo y aquella visión le estaba excitando de un modo increíble, pero no iba a interrumpirla, pues deseaba satisfacer el morbo que le estaba causando verla y siguió mirando atentamente.
Para entonces, las manos de ella ya habían bajado lentamente por su vientre para colocarlas entre sus piernas y comenzaron a moverse entre el jabón que las cubría, buscando darse el placer suficiente para apagar ese fuego interno que la estaba quemando y sin abrir los ojos se dejo llevar por su imaginación.
Fueron minutos de excitación y deseo contenido. Uno desde la puerta espiando sin ser visto y ella en su paraíso personal que se había creado y del cual se alejo un momento para abrir los ojos y darse cuenta de la presencia de el espiándola. Fue en ese instante que lo vio, que sus ganas crecieron de golpe al sentirse observada y muy sutilmente le invito a acercarse y compartir ese momento con ella. Cosa que ocurrió sin oponer mucha resistencia por parte de el, pues había logrado elevar su deseo a cotas inimaginables y sin dilación fue acercándose poco a poco hasta ella. Y colocándose debajo de la ducha comenzaron a jugar con sus cuerpos haciéndose el amor como nunca antes lo habían hecho.
Javi A.