Entre las sombras vislumbro el contorno de tu cuerpo, lo elevo en mis pensamientos a alturas que solo se comprenden desde el más ardiente deseo y me quedo observando, inmóvil, como reposas dulcemente a mi lado en el lecho.
Mis dedos dibujan en el aire tus senos, los pinto de colores que inundan el espacio y me obnubilo en sus formas hasta quedar por tanta belleza extasiado.
Desciendo con mi pincel dibujando las formas que tu espalda dan a mis sueños y sin rozarte siquiera, se perfila una silueta de curvas sinuosas que marean mi subconsciente, hasta provocarme una sonrisa que entre suspiros, me corrompe y me pervierte.
Como un artista en plena inspiración continuó con mi obra, moviendo mis manos y mis brazos al son que mis ansias por ti entonan, descendiendo por tus piernas delineando su tersura, entreteniéndome entre ellas hasta perder la cordura y desearte de tal manera y forma que quisiera despertarte…, pero dejaré que tus sueños sigan imaginándome.
Mientras, yo te observo y con la mirada fija en tu cuerpo finalizó mi creación, entregándome en el silencio que para el tiempo a este arte que es quererte, para después poder amarte.
Javi A.