Ardiente deseo que recorre tu cuerpo, cubriéndolo de una incontrolable pasión, solo podrá apagarlo el amor y las manos de quien te ama con la misma devoción.
Aprietas tus ganas sin lograr enfriarlas, encerrando en el fondo de tus entrañas las ansias, procurando calmarlas en soledad, dando libertad a los sueños que son tu verdad.
Javi A.