Sobre tu cuerpo compondré la más bella melodía, cuando mis dedos se entreguen a la sutil tarea, de encontrar las teclas que den con las notas adecuadas y suene dulcemente sobre tu piel la música que dejaran mis besos, en ese momento en que te inunde el deseo y te entregues a mis caricias en un baile de sueños, enredados entre las sábanas, creando de la nada ese universo, donde las estrellas iluminarán la partitura de nuestro encuentro.

Javi A.

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