Déjame que pare el tiempo, que esto que sentimos se quede perenne por siempre en nuestros sueños, incluso cuando se hagan realidad. Déjame atrapar cada instante que surja entre los dos, en ese hueco que tengo para ti en mi corazón, acomodarlos allá donde nadie nunca podría llegar para contaminarlos y cuando no estés a mi lado poder ir a buscarlos.
Que tanto sentimiento no quede jamás en el olvido, como aquellos que pasaron y ya no se recordaron, como aquellos que nunca llegaron, aunque esos dan igual porque nosotros, venir no los dejamos; simplemente vivamos!
Sentémonos un día cualquiera, en el regazo de los sueños, dejémonos mecer por ellos mientras como niños nos amamos, si! Como niños digo! y por ese amor tan puro que ellos desprenden lo hago, porque su verdad cuando te aman es serenidad para el alma y así quiero amarte, así quiero hacerlo cada día y cada madrugada.
Un remanso de paz cubre cada esperanza, esas que despiertan contigo cuando abres los ojos cada mañana, aquellas que viven aletargadas esperando el momento para alcanzarnos, para cambiar de nuestro mundo lo áspero y convertirlo en suaves ilusiones. Ilusiones que logren acariciar estos dos corazones plenos de promesas con un ápice de ternura y que en cada lágrima mía…, en cada lágrima tuya, se vaya un poquito de esta amargura, dejando en su lugar alegría y dulzura.
Javi A.