Deja que el viento roce tu pelo, que lo balancee al compás de su tempo.
Que mueva cada mechón acariciando tu cuello y…, cierra los ojos!
Siente como vibra tu cuerpo con la delicadeza que pone el aire al hacerlo.
Esa suavidad con la que apenas te toca llegando a meterse muy dentro.
Lo sientes?
Pues así son mis manos cuando te sueño.
Javi A