Mi vida está llena de silencios, de esos que gritan a mis oídos sus lamentos y las palabras callan en las páginas del tiempo. Ellas vagan errantes por la tinta, huecas y sin sonido como una cueva bajo el suelo, encontrando un vacío en su eco, que no deja de resonar en mis adentros.
Se pierden entre los renglones los momentos, aquellos que nunca volvieron y dejaron un amargo recuerdo en mis sueños.
De ellos se nutre el miedo, se alimenta voraz de los tormentos, se bebe tus lágrimas y se tiñe de gris oscuro el cielo, descargando con furia sus rayos y truenos, enterrando en el lodo cualquier atisbo de encuentro.
Dejadme descansar en mi lecho, ahogar la penas en este absurdo silencio que nunca duerme, desgarrando las horas, los minutos… y los sueños.
Javi A.