Te puedes enamorar de unos ojos y perderte en el abismo de su mirada, nadar a contracorriente en la marea que te arrastra, tratar de evitarlos y aún así no poder hacer nada.
Quizás un día te enamores de unas letras, que al leerlas dejen impregnada tu alma con un perfume embriagador, cuál bella flor que en primavera deja con su belleza nacer la ilusión y llenen de luz aquellos huecos que la oscuridad cubrió.
Es posible que un día pierdas la noción de la realidad y te enamores de tus sueños, esos que te visitan en la madrugada, cuando las estrellas te sirven de almohada o aquellos que durante el día, al cerrar los ojos, dejan en ti un halo de felicidad y alegría.
Tal vez pudiera enamorarte la esencia de un ser que al llegar, ayude a tu mundo a cambiar, transforme tu vida llenando de colores el gris que te hacía dudar, encontrando en ti la seguridad y la forma de mejorar.
Quién sabe cómo, cuándo, dónde o porque!, el amor es así, a veces dulce, a veces cruel, otras inesperado, quizás paciente, en ocasiones sereno o un torbellino que vuelve tu mundo del revés.
No importa el modo, la manera o los porqués, pero si lo ves, no lo sueltes y hazte con el.
Javi A.