Quedaron los recuerdos en un rincón olvidados, se fueron cubriendo de polvo con el paso del tiempo y enterrados junto a los sueños de antaño.
Hoy volví a recordarlos, después de muchas noches sin tenerte a mi lado y te regalé aquellas lágrimas que jamás brotaron.
Desde la soledad que cubre este letargo, voy poco a poco entre las sombras mi luz encontrando.
Mientras, relleno con palabras los huecos que atrás quedaron, para que dejen constancia de todo lo vivido, de todo lo padecido y de todo lo soñado, así el tiempo será testigo del camino andado.
Y cuando seque el viento el dolor causado y el sufrimiento desaparezca de cada paso contado, recordare que hubo un sueño y que jamás lo habré olvidado.
Javi A