Sentir una caricia con el leve susurro de su voz, envolviéndome en el acogedor encanto de sus palabras, agudizando los sentidos para recoger la dulzura que desprende su amor.
Impregnar mis labios con el sabor de sus labios, degustando el placer profundo de tenerla colgada de la ternura que transmite esta pasión, meciendo sus deseos al ritmo de los latidos de mi corazón.
Vivir la esencia de su tacto, rozando piel con piel y quedarme prendado en la suavidad de un cariño que solo con ella puedo entender. Entregarme al calor de unas manos en un ritual pleno de melodías que desbordan los sentidos, uniendo en cada nota nuestros sueños, creando una partitura que jamás dejaremos de escuchar.
Javi A.
