Tengo mil besos entre las sabanas que a mi piel se pegan cada madrugada, los voy recogiendo a medida que en ti sueño y me quedo impregnado en ellos para sentirte cuando despierto.
Tengo mil caricias cada amanecer adornando mi cuerpo, las recogí esta noche mientras sentía tus dedos y me quede con ellas para seguir amándote cuando acabara este sueño.
Tengo mil te quieros que resuenan en mis oídos como un dulce eco, los encontré mientras caminaba contigo hacia el alba y los fui guardando para escucharte al despertar y así nunca echarte en falta.

                                           Javi A.

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