Se ahogan las palabras al quedarse dentro, se quedan sin aliento que les den el sustento para crecer y coger vuelo. Se van poco a poco muriendo sin remedio, pues les falta el calor que hay detrás de los sueños y se secan como las hojas en invierno.
Vive el amor aletargado en rincones de oscuridad cubierto, donde nadie alcanza a verlo y las ilusiones se van consumiendo.
Te oprime sin piedad el pecho y quisieras gritarlo a los cuatro vientos, pero no puedes hacerlo y sigues día a día caminando, con la única compañía de ese amor que no traspasa el silencio.
Javi A.