Deja que te roce como lo haría el viento, que suspiren por ti mis dedos y que al mirarte encuentres en mis ojos tu reflejo.
Deja que mis labios te enseñen a que sabe un sueño, que sin tocarte sea capaz de erizarte el bello y si escuchas un latido, se ponga a temblar tu cuerpo.
Deja que el silencio hable y te diga lo que siento.

                     Javi A.

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