Recuerdo esa sensación cálida y acogedora, cuando me arropaban sus brazos llenos de amor y sentía su piel pegada a la mía encogiendo con su roce mi corazón.
Recuerdo aquel aroma de su cuerpo, que entrando en el mío como un torrente de agua fresca, saciaba y limpiaba mi interior.
Recuerdo mis brazos rodeándola, delineando su figura con tanta ternura, que el placer se convertía en locura y perdía la razón.
Recuerdo que al tenerla tan cerca, el calor de su cuerpo templaba mis sentimientos, los convertía en deseo encendiendo con ello la pasión.
Recuerdo que la amaba de un modo que no entendía la cordura, que sus ojos se clavaban en los míos y fundiendo nuestras miradas nos sobraban las palabras.
Recuerdo y me pierdo entres sueños evocando cada instante de ellos, añorando sentir de nuevo ese amor, capaz de borrarme los recuerdos.

                Javi A.

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