La noche

Llega la noche cubriendo con su manto de estrellas la vida. Se torna oscura pero bella, como la luz de tus ojos que en su penumbra me ilumina.
Y con ella llegan los momentos más bonitos del día.
Es cuando la luna se vuelve poesía y entre las palabras te descuelgas, te columpias y caes a mis sueños mansamente de amor rendida.
Te cuelas sin permiso hasta dentro y es entonces cuando más cerca te tengo. Cuando a mi vera te presiento en esta soledad, que inunda las sábanas de una cama vacía sin ti y en tu cuerpo me pierdo.
Pero no estoy solo!.
Me reconforta la compañía de mi confidente más fiel. Aquella en quien vuelco mis sentimientos más puros y le hablo de ti, hasta evadirme de la realidad que me aplasta desde el amanecer.
Le susurro de mi amor y me escucha paciente. Atenta siempre a cada palabra que entre suspiros se me escapa, que entre lágrimas se me derrama mientras ella las recoge entre sus pliegues, para devolvérmelas en la madrugadas cuando los sueños me alcanzan y el aroma de tu presencia sutilmente me envuelve.
No existe nadie a quien le hable con más sinceridad de este amor, pues en su infinita paciencia está su valor y en su silencio la razón que se llena de verdad cuando me acaricia.
Por eso le cuento todo aquello que llevo en el corazón y le explico este sentimiento que día a día crece, que llena de vida mi vida y con sus alas me envuelve, llevándome a volar por un mundo que solo ella entiende, hasta que sale el sol y un nuevo día amanece.

       Javi A

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