Sin miedos

Para hallar el camino a tu cuerpo tuve que explorar primero tu alma.
Adentrarme en el misterio que encerraba dentro y conocer la verdad que se escondía tras tu mirada.
Encontré allí el modo y la forma en que deseabas ser amada.
Tus miedos, tus inquietudes, tus anhelos y hasta los suspiros que de tu corazón brotaban.
Te despojaste de todo lo que la cubría e impedía que nadie la encontrara, hasta dejarla desnuda frente a mí con la esperanza de que al hacerlo…, yo supiera cuidarla!

              Javi A.

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