Paseando sin ti

Anochece más temprano cada día y me gusta salir a pasear por las calles casi vacías. Abrigarme y meter mis manos en los bolsillos caminando casi a escondidas bajo la luz de las farolas y todos esos adornos navideños que iluminan las huellas que voy dejando al andar.
Me encanta el silencio que traigo a mi mente mientras observo todo a mi alrededor. Voy fijándome en los detalles que te traen a mi, en esas parejas abrazadas dándose calor o aquellos que van de la mano mirándose con tanto amor. Apenas una leve sonrisa se dibuja en mi cara imaginándote a mi lado. Y sintiendo tu mano en mi mano dentro del bolsillo, se llena de calor mi espíritu y prosigo mi camino por la ciudad.
Siento como entra el frío en mi cuerpo al respirar, creando una sensación increíble de bienestar, pues trae el aroma de la leña quemándose en algún hogar y recuerdos caducados de un ambiente familiar que un día me hizo feliz y al recordarlo agacho mi cabeza con ganas de llorar.
No paro de caminar, ni mi cabeza de inventar momentos a tu lado por donde voy pasando. Te veo sentada en aquella cafetería esperándome o mirando un escaparate de cualquier tienda mientras te abrazo por detrás, eligiendo cualquier cosa entre risas y entramos a comprar. Te imagino robándome un beso y regalándome un «te quiero» sin más! Abrazada a mí mientras nos acompañamos en este paseo por las calles de la ciudad, que si bien no parece mucho, para mí sería de lo más especial!

        Javi A.

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