Y busqué entre mis sueños, aquel que me acercara a ella.
Aquel que trajera hasta mi almohada su perfume y la suavidad de su piel, el calor de su mirada… y el sabor de sus besos para perdernos entre susurros, caricias y deseos.
Observo las arrugas de mi almohada, presintiendo en ellas su dulce rostro observandome y me sumerjo en la profundidad de sus ojos para bucear entre sus sentidos, mientras sus labios perfectos me provocan con ese leve movimiento, que pareciera invitar a besarlos con ardiente pasión.
Anhelo cada curva de su cuerpo, insinuándose entre los pliegues de las sábanas y recorro con mis dedos el perfil de cada una de ellas sin apenas tocarla, hasta hacerla temblar, hasta hacerla sentir mientras llega hasta mi….
Y me dejo llevar acunado por los sueños, de tenerla un día a mi vera así… sintiendo.
Javi A.