Cuando alguien escribe sobre tu cuerpo con tinta extraída del alma, las caricias se transforman en poesía que se quedan en tu piel por siempre tatuadas.
Los labios son versos que luego relees cada madrugada, saltando de página en página. Subrayando los besos!. Marcando su posición exacta, para sentirlos de nuevo y quemarte entre sus llamas.
Y las miradas..??.
Las miradas son estrofas que van componiendo una melodía a medida que en el silencio se hablan. No se necesitan las palabras. Ellas resuenan en el eco de cada movimiento, acompañando con su armonía, el baile que nace del deseo entre dos cuerpos que se aman.
Javi A.
