Es pertinente nombrar tus manos, cuando al encontrarlas en mis sueños me cubren de caricias y dejan en mi descanso la calma que el alma necesita.
Sería oportuno decir que tú mirada se quedó a mi pupila pegada y me regala su calor cada mañana, cuando al despertar te imagino apoyada sobre mi almohada.
Debería ser adecuado comentar todo los secretos que mis sábanas guardan celosamente, para que entendieras que entre sus pliegues se esconde el más puro amor.
Quizás fuera conveniente apuntar también, que en la soledad de mis noches tu calor me envuelve y me acurruco tiernamente junto a ti para sentir la suavidad de tu piel, entregándome al placer de amarte tiernamente.
Lo propio debería ser que estuvieras aquí conmigo, arrugando la cama cada noche los dos, encendiendo el deseo y calmando las ansias que provoca esta pasión. Devolviéndonos cada palabra, cada sueño, cada sensación que se crea desde esta separación y que solo tiene una solución!:
Borrar la palabra distancia de este amor.
Javi A.