Bésame quedito…, así! Muy despacito!. Que al notar el roce en mis labios, sienta el calor de los tuyos como un bálsamo. Que no haya prisa entre beso y beso, que se queden nuestros labios pegados jugando a comernos el deseo, saboreando cada momento como cuando lo soñábamos.
No dejes de rozarlos de lado a lado, que sienta sobre ellos la suavidad de tus labios y la humedad de tu lengua lamiéndolos muy despacio. Deseo que me muerdas con toda tu pasión y sin temor a hacerme daño, curándome el dolor de nuevo con tus labios. Provocándonos!. Volviéndonos locos tan solo besándonos!. Pero por favor…, despacio, muy despacio!
Javi A.